¿Quién no ha escuchado alguna vez expresiones como abelhudo, baratinado, sangre de barata y pulga detrás de la oreja? Forman parte de nuestra vida cotidiana y son una pequeña muestra de cómo los insectos pueblan el imaginario popular. Estos curiosos seres y sus representaciones en el arte y la cultura son el tema de la exposición Insectos en la Cultura Brasileña, realizada entre el 15 de enero y el 14 de marzo de 2010, en el Jardín del Museo de la República, ubicado en Catete, Río de Janeiro.
A lo largo de los recorridos del museo, insectos gigantes en forma de esculturas carnavalescas e instalaciones de la artista visual Cristina Pape. En la cueva del Jardim da República se encuentran algunos de los aproximadamente cinco millones de ejemplares que componen el acervo de la Colección Entomológica de IOC, una de las colecciones de insectos más grandes de América Latina. Lo más destacado es un mariposario de más de 70 m² con diseño paisajístico propio y ocho especies de mariposas.
En el quiosco, obras de la serie Ciudades perdidas del artista visual Rubens Ianelli, con objetos realizados a partir de fragmentos de madera que han sido afectados por termitas, resaltando puntos que asemejan edificios reales con un pincel y pintura gouache. A lo largo del jardín se encuentran obras de otros artistas, como Getúlio Damado y DIM, que representan insectos a través del uso de diversos materiales, así como juguetes inspirados en estos animales. Canciones, leyendas y cuentos, grabados en 96 archivos de audio, refuerzan la influencia de los insectos en la cultura popular y vídeos temáticos muestran la importancia de los insectos para la salud y el ecosistema.