:: Consulta la cobertura especial
La mesa sobre arbovirus abrió el programa del 23 de mayo. Fotografía: Henrique Nobre
Tercer día de actividades (22) del 'Simposio Jubilar' IOC '125 años', estuvo dedicado a discutir un problema relevante de salud pública que afecta estacionalmente a nuestro país: las arbovirosis.
El estudio y combate de este grupo de enfermedades virales transmitidas principalmente por mosquitos es parte de los orígenes del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruza).
En 1903, Oswaldo Cruz jugó un papel fundamental en la lucha contra la fiebre amarilla en Río de Janeiro. Implementó un programa de control de enfermedades que incluía limpiar la ciudad, controlar insectos y vacunar.
Desde entonces, el protagonismo de los científicos de IOC en la zona ha sido destacada a nivel nacional e internacional.
Al iniciar el programa, la mesa redonda “Situación de las arbovirosis en Brasil” hizo un verdadero recorrido por la actuación de la Fiocruz y el Instituto en dengue, Zika, chikungunya, fiebre amarilla y virus Oropouche.
Los invitados fueron: Rivaldo Venâncio, Jefe de Gabinete de la Presidencia de la Fiocruz; Tania Fonseca, de la Coordinación de Vigilancia en Salud y Laboratorios de Referencia del Fiocruz; y Felipe Naveca y Ana Bispo, respectivamente jefe y subjefe del Laboratorio de Arbovirus y Virus Hemorrágicos del IOC. La moderación estuvo a cargo de Patrícia Carvalho de Sequeira, del mismo Laboratorio.
Abordando los temas de chikungunya y dengue, la primera conferencia estuvo a cargo de Rivaldo Venâncio.
Remontándose a abril de 2014, el especialista recordó que en un artículo de opinión que escribió, alertó sobre el peligro inminente de la llegada del ckikungunya a Brasil, dada la circulación del virus en las Américas.
Rivaldo Venâncio recordó que, en poco tiempo, el chikungunya se propagó por todo el país. Fotografía: Henrique Nobre
En poco tiempo, dicho y hecho. Los primeros casos comenzaron a detectarse en septiembre de ese año en Feira de Santana, Bahía.
En 2017, Rivaldo y otros investigadores publicaron un estudio que destacó algunos aspectos clínicos de la enfermedad, como daños en las articulaciones, la visión, el corazón e incluso casos fatales.
“Los datos del Ministerio de Salud muestran que Brasil registró casi 92 casos probables de chikunguña, con 78 muertes, entre 2023 y 2025. Estas cifras indican que la tasa de mortalidad es alta. Debemos ser conscientes de ello”, afirmó.
El dengue, una vieja conocida de los brasileños, cuya primera detección se registró en 1870, superó en el mismo período el número de casos de 1.300.000, con 985 muertes.
No podemos aceptar esta letalidad del dengue, una enfermedad con la que hemos convivido ininterrumpidamente durante más de 40 años. Debemos analizar estas cifras y no aceptar ninguna muerte por dengue como algo natural, enfatizó.
A continuación, el virólogo Felipe Naveca abordó el virus Oropouche, detectado en Brasil en la década de 1960. Pero recién a partir de 2022 el virus empezó a llamar la atención de las autoridades nacionales.
“Tras el aumento de casos en Roraima, el patógeno comenzó a propagarse por el Norte, Nordeste y el resto del país”, explicó.
Naveca comenzó entonces a dedicar esfuerzos a descentralizar el protocolo de identificación del virus en el laboratorio. Hasta entonces, el método se llevaba a cabo en el Instituto Leonidas y Maria Deane (Fiocruz Manaus), donde el virólogo actúa como coordinador del Centro de Vigilancia de Virus Emergentes, Reemergentes o Desatendidos.
Felipe Naveca ha dedicado esfuerzos al desarrollo de estudios sobre el oropouche. Fotografía: Henrique Nobre
“Cuando empezamos a hacer pruebas con los Laboratorios Centrales de Salud Pública [LACEN] en la región Norte, detectamos que lo que se pensaba que era dengue en realidad eran infecciones por Oropouche”, recordó.
Entre varios hallazgos que han ayudado a responder a este problema de salud pública, Naveca y su equipo identificaron un nuevo linaje circulando en el país y publicó un estudio que confirma la posibilidad de transmisión vertical del patógeno.
“La amenaza constante de un enemigo antiguo” fue el tema de la conferencia de la investigadora Ana Bispo, que abordó la fiebre amarilla.
Enfermedad infecciosa febril aguda causada por un virus transmitido por mosquitos en áreas urbanas y silvestres, la enfermedad tuvo su primera epidemia descrita en Brasil en 1685, en Recife.
“A pesar de una historia centenaria y de una vacuna eficaz disponible, desarrollada en la década de 1930, la enfermedad aún provoca brotes periódicos en el territorio nacional”, comentó.
Ana Bispo tiene una reconocida experiencia en arbovirus. Fotografía: Henrique Nobre
Ana recordó que entre 2016 y 2018 Brasil vivió una epidemia de gran escala, con más de 2.000 casos confirmados y 600 muertes.
“En ese momento, para reducir el número de muertes, el país optó por administrar dosis fraccionadas de la vacuna, que demostraron ser altamente efectivas”, recordó.
En 2025, un nuevo brote afectó a los estados de Pará, con 44 casos, São Paulo (57), Minas Gerais (11) y Tocantins (1).
Respecto a las estrategias de vigilancia virológica, Ana destacó como principales objetivos mantener la erradicación de la forma urbana de la enfermedad, así como mantener bajo control la versión salvaje.
“Es de suma importancia detectar oportunamente la circulación viral para orientar las medidas de prevención y control”, enfatizó.
El virólogo reforzó la eficacia de la inmunización contra la enfermedad, que actualmente presenta coberturas de vacunación por debajo de la tasa recomendada en varias zonas, y llamó la atención sobre el riesgo real de urbanización de la fiebre amarilla, dado que el virus puede ser transmitido por el mosquito Aedes aegypti, ampliamente distribuido en el país.
Tania Fonseca hizo un recorrido histórico del desempeño del Fiocruz en la lucha contra las arbovirosis, que se remonta a principios del siglo XX, con Oswaldo Cruz actuando para superar la fiebre amarilla.
El coordinador explicó que la Fundación ha estado trabajando arduamente en el modelado y análisis de datos para predecir información sobre la posibilidad de surgimiento y reemergencia de enfermedades transmitidas por vectores.
El coordinador citó como puntos destacados Infodengue, el Centro de Integración de Datos y Conocimiento para la Salud (CIDACS), el Sistema de Información de Salud de Fauna Silvestre (SISS-Geo), el Observatorio de Clima y Salud y el Sistema de Alerta Temprana de Brotes Infecciosos (Aesop).
Respecto al diagnóstico, Tania destacó que FiocRuz está dispuesto a contribuir con el Ministerio de Salud. Actualmente cuenta con 52 Laboratorios de Referencia, 5 Laboratorios de Bioseguridad Nivel 3 (NB3) y 1 Laboratorio de Bioseguridad Nivel 3 (NBAXNUMX), distribuidos en todas las unidades de la Fundación a lo largo del país.
Tania Fonseca abordó las áreas de actividad de Fiocruz en el enfrentamiento de los arbovirus. Fotografía: Henrique Nobre
En materia de control de vectores, el especialista destacó la capacidad de formación de los investigadores del Fiocruz, destacando el concepto “10 minutos contra el Aedes”, la Estación de Diseminación de Larvicidas y el método Wolbachia.
En el ámbito educativo, Fonseca destacó la importancia del Campus Virtual Fiocruz, en la impartición de cursos y capacitaciones en arbovirus, así como en el desarrollo de juegos.
Tania también abordó el importante aporte que en la atención clínica brinda a la sociedad. También comentó sobre las diversas pruebas diagnósticas y vacunas y los estudios científicos que realizan investigadores y estudiantes de la Casa.
"La población busca la página Fiocruz para información. “Por eso, destaco aquí también el papel de la comunicación y la información en la lucha contra las arbovirosis”, comentó, añadiendo que la Fundación tiene importantes iniciativas que ayudan a la sociedad en la búsqueda de información fiable y de calidad.
Cerrando el programa del tercer día, se lanzaron importantes productos que pueden contribuir al control de arbovirus y ampliar el conocimiento sobre los aspectos biológicos de Aedes aegypti y Aedes albopictus.
Este panel fue mediado por la investigadora Dinair Couto, del Laboratorio de Mosquitos Transmisores de Hematozoos de IOC.
Las autoridades sanitarias y los profesionales que trabajan en el control de las arbovirosis, un grupo de enfermedades transmitidas principalmente por mosquitos, cuentan ahora con nuevos productos que pueden contribuir a la construcción de políticas públicas más asertivas y acciones de vigilancia más precisas.

El Proyecto ArboAlvo, que tiene como objetivo estratificar áreas prioritarias para la vigilancia de enfermedades transmitidas por Aedes aegypti En Brasil, acaba de desarrollar una serie de materiales y acciones que pronto estarán disponibles en línea y de forma gratuita. Ellos son:
Curso de actualización sobre métodos innovadores para estratificar áreas prioritarias para arbovirus;
Manual ArboAlvo, que reúne las metodologías utilizadas en el Programa;
Panel de arbovirus;
Protocolos operativos estándar (SOP);
Atlas de ArboAlvo.
Financiado por el Ministerio de Salud, el proyecto está coordinado por la investigadora Nildimar Honório, del Laboratorio de Interacciones Virus-Huésped de IOC, y cuenta con una alianza con la Escuela Nacional de Salud Pública Sergio Arouca (Ensp/Fiocruz), Instituto de Comunicación e Información Científica y Tecnológica en Salud (ICICT/Fiocruz) y la Escuela Politécnica de Salud Joaquim Venâncio (EPSJV/Fiocruza).
Posteriormente se estrenaron dos documentales sobre el ciclo de vida de Aedes aegypti y Aedes albopictus.
Se sabe mucho sobre los hábitos y el ciclo biológico de estos mosquitos. Sin embargo, poca de esta información llega a la sociedad y, para controlar la reproducción del vector, es necesario conocerla.
La producción tiene calidad cinematográfica y aborda información científica relevante, adquirida a través de una amplia investigación bibliográfica y la colaboración de expertos de FiocRuz.
Los vídeos están disponibles en portugués, inglés, español y lengua de señas.
Las películas están dirigidas por Genilton Vieira y escritas por Ricardo Lourenço y Genilton Vieira.
El libro 'Superbacterias resistentes a los antimicrobianos' también fue otro de los productos lanzados durante las celebraciones por el 125 aniversario de IOC.
Organizado por las investigadoras Letícia Lery Santos, Ana Paula Assef y Viviane Zahner, el trabajo es resultado de cursos de vacaciones impartidos por estudiantes de posgrado del Instituto.
Se puede acceder al libro de forma gratuita. este enlace.

Las bacterias resistentes a múltiples antimicrobianos, conocidas como superbacterias, ya causan más de un millón de muertes al año, cifra que podría llegar a 8,2 millones en 2050.
Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) coordina un Plan de Acción Mundial contra la resistencia a los antimicrobianos, movilizando gobiernos e instituciones en torno a cinco objetivos estratégicos.
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La mesa sobre arbovirus abrió el programa del 23 de mayo. Fotografía: Henrique Nobre
Tercer día de actividades (22) del 'Simposio Jubilar' IOC '125 años', estuvo dedicado a discutir un problema relevante de salud pública que afecta estacionalmente a nuestro país: las arbovirosis.
El estudio y combate de este grupo de enfermedades virales transmitidas principalmente por mosquitos es parte de los orígenes del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruza).
En 1903, Oswaldo Cruz jugó un papel fundamental en la lucha contra la fiebre amarilla en Río de Janeiro. Implementó un programa de control de enfermedades que incluía limpiar la ciudad, controlar insectos y vacunar.
Desde entonces, el protagonismo de los científicos de IOC en la zona ha sido destacada a nivel nacional e internacional.
Al iniciar el programa, la mesa redonda “Situación de las arbovirosis en Brasil” hizo un verdadero recorrido por la actuación de la Fiocruz y el Instituto en dengue, Zika, chikungunya, fiebre amarilla y virus Oropouche.
Los invitados fueron: Rivaldo Venâncio, Jefe de Gabinete de la Presidencia de la Fiocruz; Tania Fonseca, de la Coordinación de Vigilancia en Salud y Laboratorios de Referencia del Fiocruz; y Felipe Naveca y Ana Bispo, respectivamente jefe y subjefe del Laboratorio de Arbovirus y Virus Hemorrágicos del IOC. La moderación estuvo a cargo de Patrícia Carvalho de Sequeira, del mismo Laboratorio.
Abordando los temas de chikungunya y dengue, la primera conferencia estuvo a cargo de Rivaldo Venâncio.
Remontándose a abril de 2014, el especialista recordó que en un artículo de opinión que escribió, alertó sobre el peligro inminente de la llegada del ckikungunya a Brasil, dada la circulación del virus en las Américas.
Rivaldo Venâncio recordó que, en poco tiempo, el chikungunya se propagó por todo el país. Fotografía: Henrique Nobre
En poco tiempo, dicho y hecho. Los primeros casos comenzaron a detectarse en septiembre de ese año en Feira de Santana, Bahía.
En 2017, Rivaldo y otros investigadores publicaron un estudio que destacó algunos aspectos clínicos de la enfermedad, como daños en las articulaciones, la visión, el corazón e incluso casos fatales.
“Los datos del Ministerio de Salud muestran que Brasil registró casi 92 casos probables de chikunguña, con 78 muertes, entre 2023 y 2025. Estas cifras indican que la tasa de mortalidad es alta. Debemos ser conscientes de ello”, afirmó.
El dengue, una vieja conocida de los brasileños, cuya primera detección se registró en 1870, superó en el mismo período el número de casos de 1.300.000, con 985 muertes.
No podemos aceptar esta letalidad del dengue, una enfermedad con la que hemos convivido ininterrumpidamente durante más de 40 años. Debemos analizar estas cifras y no aceptar ninguna muerte por dengue como algo natural, enfatizó.
A continuación, el virólogo Felipe Naveca abordó el virus Oropouche, detectado en Brasil en la década de 1960. Pero recién a partir de 2022 el virus empezó a llamar la atención de las autoridades nacionales.
“Tras el aumento de casos en Roraima, el patógeno comenzó a propagarse por el Norte, Nordeste y el resto del país”, explicó.
Naveca comenzó entonces a dedicar esfuerzos a descentralizar el protocolo de identificación del virus en el laboratorio. Hasta entonces, el método se llevaba a cabo en el Instituto Leonidas y Maria Deane (Fiocruz Manaus), donde el virólogo actúa como coordinador del Centro de Vigilancia de Virus Emergentes, Reemergentes o Desatendidos.
Felipe Naveca ha dedicado esfuerzos al desarrollo de estudios sobre el oropouche. Fotografía: Henrique Nobre
“Cuando empezamos a hacer pruebas con los Laboratorios Centrales de Salud Pública [LACEN] en la región Norte, detectamos que lo que se pensaba que era dengue en realidad eran infecciones por Oropouche”, recordó.
Entre varios hallazgos que han ayudado a responder a este problema de salud pública, Naveca y su equipo identificaron un nuevo linaje circulando en el país y publicó un estudio que confirma la posibilidad de transmisión vertical del patógeno.
“La amenaza constante de un enemigo antiguo” fue el tema de la conferencia de la investigadora Ana Bispo, que abordó la fiebre amarilla.
Enfermedad infecciosa febril aguda causada por un virus transmitido por mosquitos en áreas urbanas y silvestres, la enfermedad tuvo su primera epidemia descrita en Brasil en 1685, en Recife.
“A pesar de una historia centenaria y de una vacuna eficaz disponible, desarrollada en la década de 1930, la enfermedad aún provoca brotes periódicos en el territorio nacional”, comentó.
Ana Bispo tiene una reconocida experiencia en arbovirus. Fotografía: Henrique Nobre
Ana recordó que entre 2016 y 2018 Brasil vivió una epidemia de gran escala, con más de 2.000 casos confirmados y 600 muertes.
“En ese momento, para reducir el número de muertes, el país optó por administrar dosis fraccionadas de la vacuna, que demostraron ser altamente efectivas”, recordó.
En 2025, un nuevo brote afectó a los estados de Pará, con 44 casos, São Paulo (57), Minas Gerais (11) y Tocantins (1).
Respecto a las estrategias de vigilancia virológica, Ana destacó como principales objetivos mantener la erradicación de la forma urbana de la enfermedad, así como mantener bajo control la versión salvaje.
“Es de suma importancia detectar oportunamente la circulación viral para orientar las medidas de prevención y control”, enfatizó.
El virólogo reforzó la eficacia de la inmunización contra la enfermedad, que actualmente presenta coberturas de vacunación por debajo de la tasa recomendada en varias zonas, y llamó la atención sobre el riesgo real de urbanización de la fiebre amarilla, dado que el virus puede ser transmitido por el mosquito Aedes aegypti, ampliamente distribuido en el país.
Tania Fonseca hizo un recorrido histórico del desempeño del Fiocruz en la lucha contra las arbovirosis, que se remonta a principios del siglo XX, con Oswaldo Cruz actuando para superar la fiebre amarilla.
El coordinador explicó que la Fundación ha estado trabajando arduamente en el modelado y análisis de datos para predecir información sobre la posibilidad de surgimiento y reemergencia de enfermedades transmitidas por vectores.
El coordinador citó como puntos destacados Infodengue, el Centro de Integración de Datos y Conocimiento para la Salud (CIDACS), el Sistema de Información de Salud de Fauna Silvestre (SISS-Geo), el Observatorio de Clima y Salud y el Sistema de Alerta Temprana de Brotes Infecciosos (Aesop).
Respecto al diagnóstico, Tania destacó que FiocRuz está dispuesto a contribuir con el Ministerio de Salud. Actualmente cuenta con 52 Laboratorios de Referencia, 5 Laboratorios de Bioseguridad Nivel 3 (NB3) y 1 Laboratorio de Bioseguridad Nivel 3 (NBAXNUMX), distribuidos en todas las unidades de la Fundación a lo largo del país.
Tania Fonseca abordó las áreas de actividad de Fiocruz en el enfrentamiento de los arbovirus. Fotografía: Henrique Nobre
En materia de control de vectores, el especialista destacó la capacidad de formación de los investigadores del Fiocruz, destacando el concepto “10 minutos contra el Aedes”, la Estación de Diseminación de Larvicidas y el método Wolbachia.
En el ámbito educativo, Fonseca destacó la importancia del Campus Virtual Fiocruz, en la impartición de cursos y capacitaciones en arbovirus, así como en el desarrollo de juegos.
Tania también abordó el importante aporte que en la atención clínica brinda a la sociedad. También comentó sobre las diversas pruebas diagnósticas y vacunas y los estudios científicos que realizan investigadores y estudiantes de la Casa.
"La población busca la página Fiocruz para información. “Por eso, destaco aquí también el papel de la comunicación y la información en la lucha contra las arbovirosis”, comentó, añadiendo que la Fundación tiene importantes iniciativas que ayudan a la sociedad en la búsqueda de información fiable y de calidad.
Cerrando el programa del tercer día, se lanzaron importantes productos que pueden contribuir al control de arbovirus y ampliar el conocimiento sobre los aspectos biológicos de Aedes aegypti y Aedes albopictus.
Este panel fue mediado por la investigadora Dinair Couto, del Laboratorio de Mosquitos Transmisores de Hematozoos de IOC.
Las autoridades sanitarias y los profesionales que trabajan en el control de las arbovirosis, un grupo de enfermedades transmitidas principalmente por mosquitos, cuentan ahora con nuevos productos que pueden contribuir a la construcción de políticas públicas más asertivas y acciones de vigilancia más precisas.

El Proyecto ArboAlvo, que tiene como objetivo estratificar áreas prioritarias para la vigilancia de enfermedades transmitidas por Aedes aegypti En Brasil, acaba de desarrollar una serie de materiales y acciones que pronto estarán disponibles en línea y de forma gratuita. Ellos son:
Curso de actualización sobre métodos innovadores para estratificar áreas prioritarias para arbovirus;
Manual ArboAlvo, que reúne las metodologías utilizadas en el Programa;
Panel de arbovirus;
Protocolos operativos estándar (SOP);
Atlas de ArboAlvo.
Financiado por el Ministerio de Salud, el proyecto está coordinado por la investigadora Nildimar Honório, del Laboratorio de Interacciones Virus-Huésped de IOC, y cuenta con una alianza con la Escuela Nacional de Salud Pública Sergio Arouca (Ensp/Fiocruz), Instituto de Comunicación e Información Científica y Tecnológica en Salud (ICICT/Fiocruz) y la Escuela Politécnica de Salud Joaquim Venâncio (EPSJV/Fiocruza).
Posteriormente se estrenaron dos documentales sobre el ciclo de vida de Aedes aegypti y Aedes albopictus.
Se sabe mucho sobre los hábitos y el ciclo biológico de estos mosquitos. Sin embargo, poca de esta información llega a la sociedad y, para controlar la reproducción del vector, es necesario conocerla.
La producción tiene calidad cinematográfica y aborda información científica relevante, adquirida a través de una amplia investigación bibliográfica y la colaboración de expertos de FiocRuz.
Los vídeos están disponibles en portugués, inglés, español y lengua de señas.
Las películas están dirigidas por Genilton Vieira y escritas por Ricardo Lourenço y Genilton Vieira.
El libro 'Superbacterias resistentes a los antimicrobianos' también fue otro de los productos lanzados durante las celebraciones por el 125 aniversario de IOC.
Organizado por las investigadoras Letícia Lery Santos, Ana Paula Assef y Viviane Zahner, el trabajo es resultado de cursos de vacaciones impartidos por estudiantes de posgrado del Instituto.
Se puede acceder al libro de forma gratuita. este enlace.

Las bacterias resistentes a múltiples antimicrobianos, conocidas como superbacterias, ya causan más de un millón de muertes al año, cifra que podría llegar a 8,2 millones en 2050.
Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) coordina un Plan de Acción Mundial contra la resistencia a los antimicrobianos, movilizando gobiernos e instituciones en torno a cinco objetivos estratégicos.
Se permite la reproducción del texto sin fines de lucro siempre que se cite la fuente (Comunicação / Instituto Oswaldo Cruz)