Los años 1975 al 2000 fueron de resurgimiento científico en el Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) con la incorporación de nuevos investigadores, la reestructuración de las actividades docentes y, finalmente, la reincorporación de los destituidos y la implementación de la gestión participativa en el retorno a la democracia. Al llegar a su centenario, el IOC Ha recibido reconocimiento de laboratorios líderes y se ha destacado en biología molecular y en la lucha contra el dengue y el VIH. Consulte el cuarto informe de la serie especial. Linea del tiempo: IOC 125 años.
En el sentido de las agujas del reloj, desde arriba a la izquierda: José Rodrigues Coura, Leônidas y Maria Deane, Henrique y Jane Lenzi, Helio y Peggy Pereira y Luis Rey. Fotos: Gutemberg Brito y Archivo IOC y COC/FiocRuz. Arte: João Veras
La reanudación científica de IOC ocurrido bajo la dirección de José Rodrigues Coura, quien asumió la dirección del Instituto y la vicepresidencia de Investigación de Fiocruz en 1979, por invitación del Ministerio de Salud. El contexto fue de apertura lenta y gradual del régimen militar, bajo presión popular, aprobándose ese mismo año la Ley de Amnistía. Con el objetivo de repoblar la IOCCoura trabajó para atraer científicos de renombre y reestructuró las actividades de enseñanza. También se reanudó la publicación de la revista. 'Memorias del Instituto Oswaldo Cruz'.
Regresaron a Brasil para trabajar en IOC:el entomólogo Leônidas Deane y la protozoóloga Maria Denae, quienes estuvieron en Venezuela; el parasitólogo Luis Rey, quien se encontraba en Ginebra jubilándose de la Organización Mundial de la Salud (OMS); los virólogos Hélio y Marguerite (Peggy) Pereira, que se jubilaban en Inglaterra; y los patólogos Henrique y Jane Lenzi, llegados de Harvard, Estados Unidos, entre otros científicos destacados que se sumaron al plantel del Instituto.

La educación formal en IOC Fue interrumpido en 1970, debido a la decisión de concentrar las actividades educativas en la Escuela Nacional de Salud Pública (Ensp/F).iocRuz). En 1980 se inicia una nueva etapa de actividad, con la instauración de estudios de posgrado. En sentido estricto en el Instituto.
Manteniendo la excelencia y articulación con las investigaciones de los tiempos del 'Curso de Aplicación' y acompañando la ampliación de sus áreas de especialización, la IOC llegó a siete programas En sentido estricto, que otorgó 4.143 títulos de maestría y doctorado en Biología de Parásitos, Medicina Tropical, Biología Celular y Molecular, Docencia en BiocCiencias y Salud, Biología Computacional y de Sistemas, Biodiversidad y Salud y Vigilancia y Control de Vectores.
El papel de la formación de recursos humanos para la salud pública también se concreta en cuatro cursos de posgrado Lato sensu - en Entomología Médica, Malacología Vectorial, Docencia en BiocCiencias y Salud y Ciencia, Arte y Cultura en Salud - y dos cursos de nivel medio - Especialización en Biología Parasitaria y Biotecnología y Técnico en Biotecnología. EL enseñanza en IOC Incluye también cursos de iniciación científica y de vacaciones para estudiantes de pregrado, formación postdoctoral y actividades educativas no formales para públicos diversos.
El diagnóstico, la vigilancia genómica y la identificación de vectores, como vinchucas y caracoles, se encuentran entre las múltiples actividades que desarrollan los laboratorios de referencia de IOC. Fotos: Gutemberg Brito. Arte: João Veras
Veintitrés laboratorios de la IOC prestar servicios de referencia, desempeñando un papel estratégico en el SUS para el diagnóstico de enfermedades, identificación de vectores y reservorios, secuenciación genómica, desarrollo de tecnologías y formación de profesionales. Además de apoyar al Ministerio de Salud, nueve operan a nivel internacional en redes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los laboratorios de referencia también mantienen dos clínicas ambulatorias especializadas para el tratamiento de pacientes con lepra y hepatitis viral.
Varias referencias fueron acreditadas en la década de 1980, en el contexto de la estructuración del sistema nacional de laboratorios de salud pública, incluyendo servicios enfocados en poliomielitis, hepatitis virales, leishmania, leptospirosis y triatominos, entre otros. Algunos servicios ya estaban en funcionamiento incluso antes, como las referencias para la gripe, establecidas en la década de 1950, y para el cólera y las enterobacterias, implementadas a principios de la década de 1970.
Momento de votación durante la reunión del Consejo Deliberante IOC, el máximo órgano de decisión del Instituto. Foto: Gutemberg Brito. Arte: João Veras
Después de la redemocratización en 1985, la IOC siguió el rastro de administracion Participativa y comenzó el proceso de elección de sus directores. Hasta entonces, todos los directores del Instituto habían sido nombrados por su antecesor o por la autoridad política a la que estaban vinculados. En 1985 y 1989 los directores fueron elegidos por el Consejo Deliberativo del Instituto, creado en 1979. Posteriormente, el voto pasó a ser directo.
En la actualidad, el Consejo Deliberante, máximo órgano de decisión de la IOC, está formado por representantes electos de todos sus laboratorios y de las categorías que componen la comunidad institucional. La institución también cuenta con cámaras técnicas, que asisten al Directorio en la toma de decisiones, y promueve periódicamente “Reuniones de la IOC', que tienen como objetivo proponer estrategias y lineamientos de corto, mediano y largo plazo para la unidad.
Investigadores despedidos antes de la ceremonia de reincorporación y durante el evento. En la foto de arriba, de izquierda a derecha: Augusto Cid de Mello Perissé, Tito Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti, Haity Moussatché, Fernando Braga Ubatuba, Moacyr Vaz de Andrade, Hugo de Souza Lopes, Masao Goto, Herman Lent, Sebastião José de Oliveira, Domingos Arthur Machado Filho. Fotos: Colección COC/FiocRuz. Arte: João Veras
El regreso de los descalificados a las filas de IOC Ocurrió en 1986, cinco años después de la Ley de Amnistía. De los diez investigadores, sólo Herman Lent decidió no regresar al Instituto, permaneciendo en la Universidad Santa Úrsula, que lo había acogido. Así regresaron: Augusto Perissé, Domingos Arthur Machado, Fernando Braga Ubatuba, Haity Moussatché, Hugo de Souza Lopes, Masao Goto, Moacyr Vaz de Andrade, Sebastião José de Oliveira y Tito Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti.
La ceremonia de reinstalación, presidida por el entonces presidente de la Fiocruz, Sergio Arouca, reparó la injusticia y afirmó la redemocratización del FiocRuz. El evento contó con la presencia de personalidades como Ulysses Guimarães y Darcy Ribeiro.

La década de 1980 marcó la llegada del dengue a las Américas, con grandes epidemias. Actuando de manera pionera, la IOC Contribuyó a la comprensión de la enfermedad, al desarrollo de métodos de diagnóstico y estrategias de control, convirtiéndose en una referencia para el Ministerio de Salud.
El Instituto fue responsable de las primeras detecciones de los serotipos 1, 2 y 3 del virus del dengue en Brasil, respectivamente en 1986, 1990 y 2001. En 2010, identificó el serotipo 4, indicando la reintroducción del linaje en el país casi 30 años después del primer brote registrado en Roraima en 1981.
El espíritu pionero también estuvo presente al enfrentar las emergencias más recientes por arbovirus, como el Zika en 2015 y la fiebre amarilla en 2016.
Paralelamente a las actividades en virología, se realizan investigaciones sobre el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya, son una especialidad del Instituto, que investiga el comportamiento del vector y la resistencia a los insecticidas, entre otros temas, y diseñó la estrategia para controlar al insecto. '10 minutos contra el Aedes'.
Abajo, la primera imagen del VIH obtenida en Brasil, en 1987, por IOC. Arriba, el investigador Bernardo Galvão, que dirigió el equipo responsable de aislar el virus. Imagen de microscopía: Monika Barth. Foto: Genilton Vieira. Arte: João Veras
Poco después de la confirmación del primer caso de SIDA en Brasil, investigadores de IOC asumió el desafío de enfrentar la enfermedad. En aquella época, la infección era poco conocida, estaba asociada a una alta mortalidad y rodeada de prejuicios. El virus VIH fue caracterizado en 1983, en Francia. Dos años después, los científicos de IOC logró desarrollar el primer kit de diagnóstico brasileño, tras tener acceso a muestras de células infectadas por el patógeno. La metodología permitió confirmar la enfermedad en casos sospechosos y contribuyó a establecer el tamizaje en los bancos de sangre, reduciendo el riesgo de contaminación vía transfusiones.
En la siguiente etapa de la investigación, se realizó el primer aislamiento del VIH-1 en Brasil y América Latina, en 1987. Publicado en un artículo en la revista 'Memórias do Instituto Oswaldo Cruz', el descubrimiento fue fruto del esfuerzo de un equipo multidisciplinario que tuvo que aprender nuevas metodologías y adaptar técnicas utilizadas en el exterior a la infraestructura disponible en Brasil. Hasta el día de hoy, el virus sigue siendo objeto de investigación. IOC, que actúa como laboratorio de referencia de VIH para el Ministerio de Salud.

Durante la década de 1990, la IOC Fue pionero en el campo de la genómica, siendo uno de los responsables de introducir en Brasil la técnica PCR, que revolucionó la biología molecular, permitiendo amplificar genomas para secuenciar y diagnosticar enfermedades. El desarrollo de tecnologías de punta para el enfrentamiento de enfermedades desatendidas fue uno de los focos del Instituto, que estableció metodologías moleculares para el diagnóstico de la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis, así como para la identificación y tipificación del ADN de parásitos, constituyéndose en servicios de referencia en el área. La aplicación de la ingeniería genética para producir el virus de la vacuna contra la fiebre amarilla en tejidos fue otra innovación.
La biología molecular sigue estando en el centro de las actividades de investigación e innovación en IOC. En los últimos años, el Instituto ha trabajado, por ejemplo, en el desarrollo de kits para el diagnóstico molecular de diversas enfermedades, entre ellas lepra, la enfermedad de Chagas, leishmaniasis, fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, la fiebre amarilla, diarrea aguda, además de una simultánea para influenza y Covid-19 y otro para dengue, zika y chikungunya.
El último cuarto de siglo de la historia de IOC tiene como hitos el trabajo en primera línea de emergencias de salud pública, incluida la pandemia de Covid-19. En quinto informe de la serie especial 'Línea de tiempo: IOC 125 años, conoce más sobre estos aportes y descubre el perfil institucional actual de la unidad.
:: Ver los principales referencias bibliográficas consultado para la elaboración de los informes.
Consulta otros artículos sobre el 125 aniversario de IOC na pagina especial del Jubileo de Plata Secular.
Los años 1975 al 2000 fueron de resurgimiento científico en el Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) con la incorporación de nuevos investigadores, la reestructuración de las actividades docentes y, finalmente, la reincorporación de los destituidos y la implementación de la gestión participativa en el retorno a la democracia. Al llegar a su centenario, el IOC Ha recibido reconocimiento de laboratorios líderes y se ha destacado en biología molecular y en la lucha contra el dengue y el VIH. Consulte el cuarto informe de la serie especial. Linea del tiempo: IOC 125 años.
En el sentido de las agujas del reloj, desde arriba a la izquierda: José Rodrigues Coura, Leônidas y Maria Deane, Henrique y Jane Lenzi, Helio y Peggy Pereira y Luis Rey. Fotos: Gutemberg Brito y Archivo IOC y COC/FiocRuz. Arte: João Veras
La reanudación científica de IOC ocurrido bajo la dirección de José Rodrigues Coura, quien asumió la dirección del Instituto y la vicepresidencia de Investigación de Fiocruz en 1979, por invitación del Ministerio de Salud. El contexto fue de apertura lenta y gradual del régimen militar, bajo presión popular, aprobándose ese mismo año la Ley de Amnistía. Con el objetivo de repoblar la IOCCoura trabajó para atraer científicos de renombre y reestructuró las actividades de enseñanza. También se reanudó la publicación de la revista. 'Memorias del Instituto Oswaldo Cruz'.
Regresaron a Brasil para trabajar en IOC:el entomólogo Leônidas Deane y la protozoóloga Maria Denae, quienes estuvieron en Venezuela; el parasitólogo Luis Rey, quien se encontraba en Ginebra jubilándose de la Organización Mundial de la Salud (OMS); los virólogos Hélio y Marguerite (Peggy) Pereira, que se jubilaban en Inglaterra; y los patólogos Henrique y Jane Lenzi, llegados de Harvard, Estados Unidos, entre otros científicos destacados que se sumaron al plantel del Instituto.

La educación formal en IOC Fue interrumpido en 1970, debido a la decisión de concentrar las actividades educativas en la Escuela Nacional de Salud Pública (Ensp/F).iocRuz). En 1980 se inicia una nueva etapa de actividad, con la instauración de estudios de posgrado. En sentido estricto en el Instituto.
Manteniendo la excelencia y articulación con las investigaciones de los tiempos del 'Curso de Aplicación' y acompañando la ampliación de sus áreas de especialización, la IOC llegó a siete programas En sentido estricto, que otorgó 4.143 títulos de maestría y doctorado en Biología de Parásitos, Medicina Tropical, Biología Celular y Molecular, Docencia en BiocCiencias y Salud, Biología Computacional y de Sistemas, Biodiversidad y Salud y Vigilancia y Control de Vectores.
El papel de la formación de recursos humanos para la salud pública también se concreta en cuatro cursos de posgrado Lato sensu - en Entomología Médica, Malacología Vectorial, Docencia en BiocCiencias y Salud y Ciencia, Arte y Cultura en Salud - y dos cursos de nivel medio - Especialización en Biología Parasitaria y Biotecnología y Técnico en Biotecnología. EL enseñanza en IOC Incluye también cursos de iniciación científica y de vacaciones para estudiantes de pregrado, formación postdoctoral y actividades educativas no formales para públicos diversos.
El diagnóstico, la vigilancia genómica y la identificación de vectores, como vinchucas y caracoles, se encuentran entre las múltiples actividades que desarrollan los laboratorios de referencia de IOC. Fotos: Gutemberg Brito. Arte: João Veras
Veintitrés laboratorios de la IOC prestar servicios de referencia, desempeñando un papel estratégico en el SUS para el diagnóstico de enfermedades, identificación de vectores y reservorios, secuenciación genómica, desarrollo de tecnologías y formación de profesionales. Además de apoyar al Ministerio de Salud, nueve operan a nivel internacional en redes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los laboratorios de referencia también mantienen dos clínicas ambulatorias especializadas para el tratamiento de pacientes con lepra y hepatitis viral.
Varias referencias fueron acreditadas en la década de 1980, en el contexto de la estructuración del sistema nacional de laboratorios de salud pública, incluyendo servicios enfocados en poliomielitis, hepatitis virales, leishmania, leptospirosis y triatominos, entre otros. Algunos servicios ya estaban en funcionamiento incluso antes, como las referencias para la gripe, establecidas en la década de 1950, y para el cólera y las enterobacterias, implementadas a principios de la década de 1970.
Momento de votación durante la reunión del Consejo Deliberante IOC, el máximo órgano de decisión del Instituto. Foto: Gutemberg Brito. Arte: João Veras
Después de la redemocratización en 1985, la IOC siguió el rastro de administracion Participativa y comenzó el proceso de elección de sus directores. Hasta entonces, todos los directores del Instituto habían sido nombrados por su antecesor o por la autoridad política a la que estaban vinculados. En 1985 y 1989 los directores fueron elegidos por el Consejo Deliberativo del Instituto, creado en 1979. Posteriormente, el voto pasó a ser directo.
En la actualidad, el Consejo Deliberante, máximo órgano de decisión de la IOC, está formado por representantes electos de todos sus laboratorios y de las categorías que componen la comunidad institucional. La institución también cuenta con cámaras técnicas, que asisten al Directorio en la toma de decisiones, y promueve periódicamente “Reuniones de la IOC', que tienen como objetivo proponer estrategias y lineamientos de corto, mediano y largo plazo para la unidad.
Investigadores despedidos antes de la ceremonia de reincorporación y durante el evento. En la foto de arriba, de izquierda a derecha: Augusto Cid de Mello Perissé, Tito Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti, Haity Moussatché, Fernando Braga Ubatuba, Moacyr Vaz de Andrade, Hugo de Souza Lopes, Masao Goto, Herman Lent, Sebastião José de Oliveira, Domingos Arthur Machado Filho. Fotos: Colección COC/FiocRuz. Arte: João Veras
El regreso de los descalificados a las filas de IOC Ocurrió en 1986, cinco años después de la Ley de Amnistía. De los diez investigadores, sólo Herman Lent decidió no regresar al Instituto, permaneciendo en la Universidad Santa Úrsula, que lo había acogido. Así regresaron: Augusto Perissé, Domingos Arthur Machado, Fernando Braga Ubatuba, Haity Moussatché, Hugo de Souza Lopes, Masao Goto, Moacyr Vaz de Andrade, Sebastião José de Oliveira y Tito Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti.
La ceremonia de reinstalación, presidida por el entonces presidente de la Fiocruz, Sergio Arouca, reparó la injusticia y afirmó la redemocratización del FiocRuz. El evento contó con la presencia de personalidades como Ulysses Guimarães y Darcy Ribeiro.

La década de 1980 marcó la llegada del dengue a las Américas, con grandes epidemias. Actuando de manera pionera, la IOC Contribuyó a la comprensión de la enfermedad, al desarrollo de métodos de diagnóstico y estrategias de control, convirtiéndose en una referencia para el Ministerio de Salud.
El Instituto fue responsable de las primeras detecciones de los serotipos 1, 2 y 3 del virus del dengue en Brasil, respectivamente en 1986, 1990 y 2001. En 2010, identificó el serotipo 4, indicando la reintroducción del linaje en el país casi 30 años después del primer brote registrado en Roraima en 1981.
El espíritu pionero también estuvo presente al enfrentar las emergencias más recientes por arbovirus, como el Zika en 2015 y la fiebre amarilla en 2016.
Paralelamente a las actividades en virología, se realizan investigaciones sobre el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya, son una especialidad del Instituto, que investiga el comportamiento del vector y la resistencia a los insecticidas, entre otros temas, y diseñó la estrategia para controlar al insecto. '10 minutos contra el Aedes'.
Abajo, la primera imagen del VIH obtenida en Brasil, en 1987, por IOC. Arriba, el investigador Bernardo Galvão, que dirigió el equipo responsable de aislar el virus. Imagen de microscopía: Monika Barth. Foto: Genilton Vieira. Arte: João Veras
Poco después de la confirmación del primer caso de SIDA en Brasil, investigadores de IOC asumió el desafío de enfrentar la enfermedad. En aquella época, la infección era poco conocida, estaba asociada a una alta mortalidad y rodeada de prejuicios. El virus VIH fue caracterizado en 1983, en Francia. Dos años después, los científicos de IOC logró desarrollar el primer kit de diagnóstico brasileño, tras tener acceso a muestras de células infectadas por el patógeno. La metodología permitió confirmar la enfermedad en casos sospechosos y contribuyó a establecer el tamizaje en los bancos de sangre, reduciendo el riesgo de contaminación vía transfusiones.
En la siguiente etapa de la investigación, se realizó el primer aislamiento del VIH-1 en Brasil y América Latina, en 1987. Publicado en un artículo en la revista 'Memórias do Instituto Oswaldo Cruz', el descubrimiento fue fruto del esfuerzo de un equipo multidisciplinario que tuvo que aprender nuevas metodologías y adaptar técnicas utilizadas en el exterior a la infraestructura disponible en Brasil. Hasta el día de hoy, el virus sigue siendo objeto de investigación. IOC, que actúa como laboratorio de referencia de VIH para el Ministerio de Salud.

Durante la década de 1990, la IOC Fue pionero en el campo de la genómica, siendo uno de los responsables de introducir en Brasil la técnica PCR, que revolucionó la biología molecular, permitiendo amplificar genomas para secuenciar y diagnosticar enfermedades. El desarrollo de tecnologías de punta para el enfrentamiento de enfermedades desatendidas fue uno de los focos del Instituto, que estableció metodologías moleculares para el diagnóstico de la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis, así como para la identificación y tipificación del ADN de parásitos, constituyéndose en servicios de referencia en el área. La aplicación de la ingeniería genética para producir el virus de la vacuna contra la fiebre amarilla en tejidos fue otra innovación.
La biología molecular sigue estando en el centro de las actividades de investigación e innovación en IOC. En los últimos años, el Instituto ha trabajado, por ejemplo, en el desarrollo de kits para el diagnóstico molecular de diversas enfermedades, entre ellas lepra, la enfermedad de Chagas, leishmaniasis, fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, la fiebre amarilla, diarrea aguda, además de una simultánea para influenza y Covid-19 y otro para dengue, zika y chikungunya.
El último cuarto de siglo de la historia de IOC tiene como hitos el trabajo en primera línea de emergencias de salud pública, incluida la pandemia de Covid-19. En quinto informe de la serie especial 'Línea de tiempo: IOC 125 años, conoce más sobre estos aportes y descubre el perfil institucional actual de la unidad.
:: Ver los principales referencias bibliográficas consultado para la elaboración de los informes.
Consulta otros artículos sobre el 125 aniversario de IOC na pagina especial del Jubileo de Plata Secular.
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