El contexto de las guerras, el debilitamiento de los foros multilaterales y los ataques a la soberanía nacional fue el punto de partida del debate celebrado en... Centro de Estudios Avanzados del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) el 15 de abril.
Con el tema "Ruptura jurídica, inestabilidad internacional y fractura de la soberanía: desafíos al orden mundial en el siglo XXI", la sesión fue transmitida por el canal de IOC El vídeo de YouTube contó con la participación de cuatro panelistas:
Celso Amorim, asesor principal de la Oficina de Asesoría Especial del Presidente de la República;
Carla Jiménez, ex redactora jefe y directora editorial del periódico El País Brasil;
Francilene García, presidenta de la Sociedad Brasileña para el Avance de la Ciencia (SBPC) y profesora de la Universidad Federal de Campina Grande (UFCG); y
Christian Lynch, profesor del Instituto de Estudios Sociales y Políticos de la Universidad Estatal de Río de Janeiro (Uerj).
En la inauguración del evento, el director de IOCTania Cremonini de Araujo-Jorge destacó la importancia de la sesión.
"Este es un tema sumamente relevante. La inestabilidad internacional que estamos viviendo está generando inseguridad en todo el mundo", afirmó Tania.
El coordinador del Centro e investigador emérito en FiocRuz, Renato Cordeiro, comentó sobre la situación actual.
“Los instrumentos diplomáticos del siglo XX no pueden contener los impulsos bélicos del siglo XXI. El lenguaje de la fuerza suplanta a los tratados internacionales, y la inestabilidad deja de ser un riesgo para convertirse en un paradigma”, afirmó Renato, recordando que en 2024 el mundo registró el mayor número de conflictos armados desde la Segunda Guerra Mundial.
En una declaración en vídeo pregrabada, Amorim citó los ataques contra el sistema multilateral de comercio, la invasión estadounidense de Venezuela, el genocidio en Gaza y la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de destruir la civilización persa en Irán como algunos de los acontecimientos que indican el fin del antiguo orden mundial.
El embajador defendió los esfuerzos por restaurar los ideales democráticos frente al unilateralismo y el uso de la fuerza.
"Es necesario esforzarse por abordar estos problemas, por difícil que sea. No podemos rendirnos ni dejarnos vencer por el desánimo", declaró Amorim.
La valoración de Amorim fue reforzada por Carla, quien señaló la complejidad del panorama político internacional y la influencia de las grandes empresas tecnológicas en el debate público.
"Mientras las grandes empresas tecnológicas amplifican el poder de la extrema derecha, resulta cada vez más fácil comunicarse con ella y encontrar cámaras de eco en la respuesta", reflexionó el periodista.
Francilene destacó el papel de la ciencia, haciendo hincapié en la importancia de producir información y proteger su integridad, dado que las disputas narrativas forman parte de los conflictos actuales.
«La ciencia no debe ser un elemento secundario en el debate, sino la principal infraestructura crítica de la soberanía. Necesitamos financiación estable y la integración de la ciencia con otras políticas públicas», argumentó el presidente del SBPC.
Francilene también invitó a todos a la próxima reunión de la organización, que tendrá lugar del 26 de julio al 1 de agosto en Niterói, bajo el lema "Ciencia para todos: soberanía, desarrollo e inclusión".
Lynch consideró que la inestabilidad actual refleja un cambio en el ciclo histórico, marcado por el proceso de "desglobalización". Evaluó que existe una crisis de la democracia neoliberal, con un vaciamiento progresivo de su dimensión cívica.
“Pensar en cómo es posible reinventar la democracia es una tarea histórica. Es necesario volver a colocar los valores fundamentales de este régimen en el centro de la vida pública, como la solidaridad, la responsabilidad compartida y un destino común”, señaló el politólogo.
El contexto de las guerras, el debilitamiento de los foros multilaterales y los ataques a la soberanía nacional fue el punto de partida del debate celebrado en... Centro de Estudios Avanzados del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) el 15 de abril.
Con el tema "Ruptura jurídica, inestabilidad internacional y fractura de la soberanía: desafíos al orden mundial en el siglo XXI", la sesión fue transmitida por el canal de IOC El vídeo de YouTube contó con la participación de cuatro panelistas:
Celso Amorim, asesor principal de la Oficina de Asesoría Especial del Presidente de la República;
Carla Jiménez, ex redactora jefe y directora editorial del periódico El País Brasil;
Francilene García, presidenta de la Sociedad Brasileña para el Avance de la Ciencia (SBPC) y profesora de la Universidad Federal de Campina Grande (UFCG); y
Christian Lynch, profesor del Instituto de Estudios Sociales y Políticos de la Universidad Estatal de Río de Janeiro (Uerj).
En la inauguración del evento, el director de IOCTania Cremonini de Araujo-Jorge destacó la importancia de la sesión.
"Este es un tema sumamente relevante. La inestabilidad internacional que estamos viviendo está generando inseguridad en todo el mundo", afirmó Tania.
El coordinador del Centro e investigador emérito en FiocRuz, Renato Cordeiro, comentó sobre la situación actual.
“Los instrumentos diplomáticos del siglo XX no pueden contener los impulsos bélicos del siglo XXI. El lenguaje de la fuerza suplanta a los tratados internacionales, y la inestabilidad deja de ser un riesgo para convertirse en un paradigma”, afirmó Renato, recordando que en 2024 el mundo registró el mayor número de conflictos armados desde la Segunda Guerra Mundial.
En una declaración en vídeo pregrabada, Amorim citó los ataques contra el sistema multilateral de comercio, la invasión estadounidense de Venezuela, el genocidio en Gaza y la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de destruir la civilización persa en Irán como algunos de los acontecimientos que indican el fin del antiguo orden mundial.
El embajador defendió los esfuerzos por restaurar los ideales democráticos frente al unilateralismo y el uso de la fuerza.
"Es necesario esforzarse por abordar estos problemas, por difícil que sea. No podemos rendirnos ni dejarnos vencer por el desánimo", declaró Amorim.
La valoración de Amorim fue reforzada por Carla, quien señaló la complejidad del panorama político internacional y la influencia de las grandes empresas tecnológicas en el debate público.
"Mientras las grandes empresas tecnológicas amplifican el poder de la extrema derecha, resulta cada vez más fácil comunicarse con ella y encontrar cámaras de eco en la respuesta", reflexionó el periodista.
Francilene destacó el papel de la ciencia, haciendo hincapié en la importancia de producir información y proteger su integridad, dado que las disputas narrativas forman parte de los conflictos actuales.
«La ciencia no debe ser un elemento secundario en el debate, sino la principal infraestructura crítica de la soberanía. Necesitamos financiación estable y la integración de la ciencia con otras políticas públicas», argumentó el presidente del SBPC.
Francilene también invitó a todos a la próxima reunión de la organización, que tendrá lugar del 26 de julio al 1 de agosto en Niterói, bajo el lema "Ciencia para todos: soberanía, desarrollo e inclusión".
Lynch consideró que la inestabilidad actual refleja un cambio en el ciclo histórico, marcado por el proceso de "desglobalización". Evaluó que existe una crisis de la democracia neoliberal, con un vaciamiento progresivo de su dimensión cívica.
“Pensar en cómo es posible reinventar la democracia es una tarea histórica. Es necesario volver a colocar los valores fundamentales de este régimen en el centro de la vida pública, como la solidaridad, la responsabilidad compartida y un destino común”, señaló el politólogo.
Se permite la reproducción del texto sin fines de lucro siempre que se cite la fuente (Comunicação / Instituto Oswaldo Cruz)