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1976 a 2025: recuperación científica, emergencias sanitarias y mirada al futuro

Con el regreso de la democracia, la IOC se reestructuró y actuó en la primera línea de las más recientes crisis de salud pública: desde la llegada del dengue y el VIH a Brasil hasta la pandemia de Covid-19

La recuperación científica del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) estuvo marcado por el retorno a la democracia, que permitió la restitución de quienes habían sido destituidos y la gestión participativa en una nueva etapa institucional, como unidad integrante de la Fundación Oswaldo Cruz (FiocRuz). Actuando en la primera línea de las respuestas a emergencias de salud pública, la IOC jugó un papel central desde la llegada del dengue y el VIH a Brasil hasta la reciente pandemia de Covid-19.

El 25 de mayo de 2025, en una fecha de aniversario compartida con Fiocruz, el IOC cumplió 125 años, celebrando su Jubileo Secular de PlataEn el tercer informe de la serie especial Linea del tiempo: IOC 125 añosConozca los hitos de las últimas décadas de esta trayectoria y las cifras que demuestran la fortaleza del Instituto con miras al futuro, comprometido con la producción científica y la promoción de la salud en beneficio de la sociedad y el fortalecimiento del Sistema Único de Salud (SUS). ¡Por otros 125 años!

En el sentido de las agujas del reloj, desde arriba a la izquierda: José Rodrigues Coura, Leônidas y Maria Deane, Henrique y Jane Lenzi, Helio y Peggy Pereira y Luis Rey. Fotos: Gutemberg Brito y Archivo IOC y COC/FiocRuz. Arte: João Veras

La reanudación científica de IOC ocurrido bajo la dirección de José Rodrigues Coura, quien asumió la dirección del Instituto y la vicepresidencia de Investigación de Fiocruz en 1979, por invitación del Ministerio de Salud. El contexto fue de apertura lenta y gradual del régimen militar, bajo presión popular, aprobándose ese mismo año la Ley de Amnistía. Con el objetivo de repoblar la IOCCoura trabajó para atraer científicos de renombre y reestructuró las actividades de enseñanza. También se reanudó la publicación de la revista. 'Memorias del Instituto Oswaldo Cruz'.

Regresaron a Brasil para trabajar en IOC:el entomólogo Leônidas Deane y la protozoóloga Maria Denae, quienes estuvieron en Venezuela; el parasitólogo Luis Rey, quien se encontraba en Ginebra jubilándose de la Organización Mundial de la Salud (OMS); los virólogos Hélio y Marguerite (Peggy) Pereira, que se jubilaban en Inglaterra; y los patólogos Henrique y Jane Lenzi, llegados de Harvard, Estados Unidos, entre otros científicos destacados que se sumaron al plantel del Instituto. 
 

Actividades docentes de IOC, en campo y en laboratorio, en programas de posgrado Stricto y Lato sensu. Fotos: Gutemberg Brito y Archivo IOC/FiocRuz. Arte: João Veras

La educación formal en IOC Fue interrumpido en 1970, debido a la decisión de concentrar las actividades educativas en la Escuela Nacional de Salud Pública (Ensp/F).iocRuz). En 1980 se inicia una nueva etapa de actividad, con la instauración de estudios de posgrado. En sentido estricto en el Instituto.

Manteniendo la excelencia y articulación con las investigaciones de los tiempos del 'Curso de Aplicación' y acompañando la ampliación de sus áreas de especialización, la IOC llegó a siete programas En sentido estricto, que otorgó 4.143 títulos de maestría y doctorado en Biología de Parásitos, Medicina Tropical, Biología Celular y Molecular, Docencia en BiocCiencias y Salud, Biología Computacional y de Sistemas, Biodiversidad y Salud y Vigilancia y Control de Vectores.

El papel de la formación de recursos humanos para la salud pública también se concreta en cuatro cursos de posgrado Lato sensu - en Entomología Médica, Malacología Vectorial, Docencia en BiocCiencias y Salud y Ciencia, Arte y Cultura en Salud - y dos cursos de nivel medio - Especialización en Biología Parasitaria y Biotecnología y Técnico en Biotecnología. EL enseñanza en IOC Incluye también cursos de iniciación científica y de vacaciones para estudiantes de pregrado, formación postdoctoral y actividades educativas no formales para públicos diversos. 

El diagnóstico, la vigilancia genómica y la identificación de vectores, como vinchucas y caracoles, se encuentran entre las múltiples actividades que desarrollan los laboratorios de referencia de IOC. Fotos: Gutemberg Brito. Arte: João Veras

Veintitrés laboratorios de la IOC prestar servicios de referencia, desempeñando un papel estratégico en el SUS para el diagnóstico de enfermedades, identificación de vectores y reservorios, secuenciación genómica, desarrollo de tecnologías y formación de profesionales. Además de apoyar al Ministerio de Salud, nueve operan a nivel internacional en redes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los laboratorios de referencia también mantienen dos clínicas ambulatorias especializadas para el tratamiento de pacientes con lepra y hepatitis viral.

Varias referencias fueron acreditadas en la década de 1980, en el contexto de la estructuración del sistema nacional de laboratorios de salud pública, incluyendo servicios enfocados en poliomielitis, hepatitis virales, leishmania, leptospirosis y triatominos, entre otros. Algunos servicios ya estaban en funcionamiento incluso antes, como las referencias para la gripe, establecidas en la década de 1950, y para el cólera y las enterobacterias, implementadas a principios de la década de 1970.  

 
Momento de votación durante la reunión del Consejo Deliberante IOC, el máximo órgano de decisión del Instituto. Foto: Gutemberg Brito. Arte: João Veras

Después de la redemocratización en 1985, la IOC siguió el rastro de administracion Participativa y comenzó el proceso de elección de sus directores. Hasta entonces, todos los directores del Instituto habían sido nombrados por su antecesor o por la autoridad política a la que estaban vinculados. En 1985 y 1989 los directores fueron elegidos por el Consejo Deliberativo del Instituto, creado en 1979. Posteriormente, el voto pasó a ser directo.

En la actualidad, el Consejo Deliberante, máximo órgano de decisión de la IOC, está formado por representantes electos de todos sus laboratorios y de las categorías que componen la comunidad institucional. La institución también cuenta con cámaras técnicas, que asisten al Directorio en la toma de decisiones, y promueve periódicamente “Reuniones de la IOC', que tienen como objetivo proponer estrategias y lineamientos de corto, mediano y largo plazo para la unidad. 

Investigadores despedidos antes de la ceremonia de reincorporación y durante el evento. En la foto de arriba, de izquierda a derecha: Augusto Cid de Mello Perissé, Tito Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti, Haity Moussatché, Fernando Braga Ubatuba, Moacyr Vaz de Andrade, Hugo de Souza Lopes, Masao Goto, Herman Lent, Sebastião José de Oliveira, Domingos Arthur Machado Filho. Fotos: Colección COC/FiocRuz. Arte: João Veras

El regreso de los descalificados a las filas de IOC Ocurrió en 1986, cinco años después de la Ley de Amnistía. De los diez investigadores, sólo Herman Lent decidió no regresar al Instituto, permaneciendo en la Universidad Santa Úrsula, que lo había acogido. Así regresaron: Augusto Perissé, Domingos Arthur Machado, Fernando Braga Ubatuba, Haity Moussatché, Hugo de Souza Lopes, Masao Goto, Moacyr Vaz de Andrade, Sebastião José de Oliveira y Tito Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti.

La ceremonia de reinstalación, presidida por el entonces presidente de la Fiocruz, Sergio Arouca, reparó la injusticia y afirmó la redemocratización del FiocRuz. El evento contó con la presencia de personalidades como Ulysses Guimarães y Darcy Ribeiro.

 
Mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, zika y chikungunya. Foto: Josué Damacena. Arte: João Veras

La década de 1980 marcó la llegada del dengue a las Américas, con grandes epidemias. Actuando de manera pionera, la IOC Contribuyó a la comprensión de la enfermedad, al desarrollo de métodos de diagnóstico y estrategias de control, convirtiéndose en una referencia para el Ministerio de Salud.

El Instituto fue responsable de las primeras detecciones de los serotipos 1, 2 y 3 del virus del dengue en Brasil, respectivamente en 1986, 1990 y 2001. En 2010, identificó el serotipo 4, indicando la reintroducción del linaje en el país casi 30 años después del primer brote registrado en Roraima en 1981.

El espíritu pionero también estuvo presente al enfrentar las emergencias más recientes por arbovirus, como el Zika en 2015 y la fiebre amarilla en 2016.

Paralelamente a las actividades en virología, se realizan investigaciones sobre el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya, son una especialidad del Instituto, que investiga el comportamiento del vector y la resistencia a los insecticidas, entre otros temas, y diseñó la estrategia para controlar al insecto. '10 minutos contra el Aedes'.  

Abajo, la primera imagen del VIH obtenida en Brasil, en 1987, por IOC. Arriba, el investigador Bernardo Galvão, que dirigió el equipo responsable de aislar el virus. Imagen de microscopía: Monika Barth. Foto: Genilton Vieira. Arte: João Veras

Poco después de la confirmación del primer caso de SIDA en Brasil, investigadores de IOC asumió el desafío de enfrentar la enfermedad. En aquella época, la infección era poco conocida, estaba asociada a una alta mortalidad y rodeada de prejuicios. El virus VIH fue caracterizado en 1983, en Francia. Dos años después, los científicos de IOC logró desarrollar el primer kit de diagnóstico brasileño, tras tener acceso a muestras de células infectadas por el patógeno. La metodología permitió confirmar la enfermedad en casos sospechosos y contribuyó a establecer el tamizaje en los bancos de sangre, reduciendo el riesgo de contaminación vía transfusiones.

En la siguiente etapa de la investigación, se realizó el primer aislamiento del VIH-1 en Brasil y América Latina, en 1987. Publicado en un artículo en la revista 'Memórias do Instituto Oswaldo Cruz', el descubrimiento fue fruto del esfuerzo de un equipo multidisciplinario que tuvo que aprender nuevas metodologías y adaptar técnicas utilizadas en el exterior a la infraestructura disponible en Brasil. Hasta el día de hoy, el virus sigue siendo objeto de investigación. IOC, que actúa como laboratorio de referencia de VIH para el Ministerio de Salud.  

 
A la izquierda, parásitos. Trypanosoma cruzi entrelazado en grabación de microscopía electrónica de barrido con color en el posprocesamiento de la imagen. A la derecha, parásitos del género Leishmania. Imágenes: Anissa Daliry y Maria de Nazaré Soeiro/IOC y Colección Leishmania/IOC

Durante la década de 1990, la IOC Fue pionero en el campo de la genómica, siendo uno de los responsables de introducir en Brasil la técnica PCR, que revolucionó la biología molecular, permitiendo amplificar genomas para secuenciar y diagnosticar enfermedades. El desarrollo de tecnologías de punta para el enfrentamiento de enfermedades desatendidas fue uno de los focos del Instituto, que estableció metodologías moleculares para el diagnóstico de la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis, así como para la identificación y tipificación del ADN de parásitos, constituyéndose en servicios de referencia en el área. La aplicación de la ingeniería genética para producir el virus de la vacuna contra la fiebre amarilla en tejidos fue otra innovación.

La biología molecular sigue estando en el centro de las actividades de investigación e innovación en IOC. En los últimos años, el Instituto ha trabajado, por ejemplo, en el desarrollo de kits para el diagnóstico molecular de diversas enfermedades, entre ellas lepra, la enfermedad de Chagas, leishmaniasis, fiebre maculosa de las Montañas Rocosas,  la fiebre amarilla, diarrea aguda, además de una simultánea para influenza y Covid-19 y otro para dengue, zika y chikungunya.

De izquierda a derecha, en el sentido de las agujas del reloj: pruebas de un método para controlar los vectores de la leishmaniasis en el sudeste, investigaciones sobre la malaria y los parásitos intestinales en una aldea yanomami de la Amazonia y investigaciones sobre microorganismos en el suelo de la Antártida. Fotos: Gutemberg Brito y Colección personal. Arte: João Veras  

En la década de 2000, el término “Una Salud” cobró fuerza en los debates mundiales, reforzando la necesidad de un enfoque integrado entre la salud humana, animal y ambiental. Presente en la raíz de las actividades de IOCEsta perspectiva sigue siendo fuerte, como lo demuestra una encuesta realizada en 2021, que mapeó el trabajo del Instituto en investigación de campo en la interfaz entre medio ambiente y salud en 25 estados, incluyendo áreas rurales, indígenas y silvestres, así como grandes centros urbanos.

Las zoonosis, enfermedades transmitidas de animales a humanos, son un tema importante de estos estudios, que contemplan la interacción entre patógenos, animales reservorios, vectores, factores ambientales, climáticos y socioeconómicos. En el foco de la investigación IOC Por ejemplo, destacan enfermedades zoonóticas como la esquistosomiasis, los hantavirus y la leptospirosis, entre muchas otras.

Otros temas sitúan al Instituto a la vanguardia de Una Salud, incluidas las acciones contra la malaria, la resistencia bacteriana a los antibióticos, la contaminación ambiental y el cambio climático. 

 
Representantes de la IOC, Fiocruz, Ministerio de Salud y OPS con profesionales de siete países capacitados para detectar el virus Mpox en capacitación impartida por expertos del Instituto. Foto: Gutemberg Brito. Arte: João Veras

El Instituto tuvo un papel destacado en las más recientes crisis sanitarias de Brasil, incluidas la influenza A H1N1 y el Zika, la fiebre amarilla e La viruela del mono , además de Covid-19. También estuvo en alerta contra el virus del Ébola, esclareciendo casos sospechosos de la enfermedad en el país. Además de desarrollar la investigación científica, la IOC actuó como referente en diagnóstico de laboratorio y vigilancia vectorial, brindando capacitación y desarrollando metodologías.

En el 2009 IOC secuenciaron los primeros genomas de H1N1 en Brasil. En 2015 se realizó la primera detección del virus Zika en líquido amniótico de mujeres embarazadas en casos de microcefalia y confirmó el papel del mosquito Aedes aegypti como principal vector del virus en el país. En 2017, durante el mayor brote de fiebre amarilla en casi 80 años, identificó los mosquitos silvestres que transmiten la enfermedad y llevó a cabo la secuenciación genética completa del virus asociado al brote, identificando nuevas mutaciones. Ante la propagación del Mpox en 2022, los especialistas del Instituto implementaron técnicas para el diagnóstico de laboratorio de la infección y aislaron el virus, registrándose en imágenes de microscopía su estructura detallada. 

Muestra con un fragmento del coronavirus identificado en Wuhan, China, recibida por la IOC en enero de 2020 para reforzar los procedimientos de diagnóstico. Foto: Josué Damacena. Arte: João Veras 

O IOC estuvo en la primera línea de la respuesta brasileña a la pandemia de Covid-19. Reconocido como referencia para Brasil y las Américas, el Instituto implementó y desarrolló metodologías de diagnóstico y capacitó profesionales. Para trabajar en el seguimiento del genoma del SARS-CoV-2, se designaron dos investigadores grupo asesor técnico de la OMS.

Investigación de la IOC tuvo impacto en las políticas de salud, abordando la vigilancia de las aguas residuales, los patrones de propagación del coronavirus, la efectividad de las mascarillas, los medicamentos antivirales, los efectos de la infección en el cuerpo y las consecuencias de la pandemia para la salud mental, además de llamar la atención sobre el aumento de la resistencia bacteriana a los antibióticos. EL Vitrina Tecnológica Covid-19 dio visibilidad a las innovaciones desarrolladas.

En el ámbito de la educación, la IOC reestructuró sus actividades docentes en el entorno en línea e implementó un plataforma para apoyar a los educadores. Al igual que la sociedad en su conjunto, el Instituto sufrió pérdidas, con trabajadores y estudiantes muriendo a causa de la enfermedad. EL IOC sigue activo en la vigilancia del Covid-19, monitoreando la circulación de la enfermedad y la aparición de variantes virales.  

 
Algunos números de IOC en el año 2025, en conmemoración de su Jubileo Secular de Plata. Arte: João Veras

El 25 de mayo de 2025, en una fecha de aniversario compartida con Fiocruz, el IOC cumplió 125 años, celebrando sus Bodas Seculares de Plata. Los números no cuentan toda la historia, pero ayudan a vislumbrar el poder de IOC Cuando miramos hacia el futuro.

Cuenta con 66 laboratorios de investigación, sujetos al proceso de acreditación periódica, con evaluación externa, para promover la excelencia científica, además de diez plataformas tecnológicas, con equipos de alto desempeño y equipos especializados. En los últimos diez años (de 2015 a 2024) se publicaron más de 6.800 artículos en revistas, incluidos trabajos que describieron 260 nuevas especies y 13 nuevos géneros. El proceso de innovación dio como resultado 27 tecnologías protegidas, 66 patentes concedidas y 47 solicitudes de patentes en trámite.

Veintitrés laboratorios de la IOC Realizan servicios de referencia para el Ministerio de Salud, y nueve de ellos trabajan a nivel internacional con la OPS y la OMS. Se mantienen dos consultorios ambulatorios especializados mediante laboratorios de referencia. 

El Instituto cuenta con veinte colecciones biológicas que preservan millones de especímenes microbiológicos, materiales zoológicos y de patología biológica. En educación, hay más de 4 maestros y doctores graduados y 855 estudiantes matriculados en siete programas de posgrado. En sentido estricto, además de cuatro cursos de especialización Lato sensu y dos de nivel intermedio, con 112 alumnos matriculados actualmente. Superando la marca de 115 años, la revista 'Memórias do Instituto Oswaldo Cruz' publicó más de 7 mil artículos.  

Actualizado democráticamente en abril, mediante debates en la '7ª Reunión de la IOC' y votación del Consejo Deliberante, la misión del Instituto establece: producir ciencia y promover la salud en beneficio de la sociedad y del fortalecimiento del SUS.

vive la IOC! Larga vida a Fioc¡rueda! ¡Viva el SUS!

:: Consulta los principales referencias bibliográficas Consultado para la producción de la 'Línea de tiempo: IOC 125 años.

Con el regreso de la democracia, la IOC se reestructuró y actuó en la primera línea de las más recientes crisis de salud pública: desde la llegada del dengue y el VIH a Brasil hasta la pandemia de Covid-19
Por: 
maira

La recuperación científica del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) estuvo marcado por el retorno a la democracia, que permitió la restitución de quienes habían sido destituidos y la gestión participativa en una nueva etapa institucional, como unidad integrante de la Fundación Oswaldo Cruz (FiocRuz). Actuando en la primera línea de las respuestas a emergencias de salud pública, la IOC jugó un papel central desde la llegada del dengue y el VIH a Brasil hasta la reciente pandemia de Covid-19.

El 25 de mayo de 2025, en una fecha de aniversario compartida con Fiocruz, el IOC cumplió 125 años, celebrando su Jubileo Secular de PlataEn el tercer informe de la serie especial Linea del tiempo: IOC 125 añosConozca los hitos de las últimas décadas de esta trayectoria y las cifras que demuestran la fortaleza del Instituto con miras al futuro, comprometido con la producción científica y la promoción de la salud en beneficio de la sociedad y el fortalecimiento del Sistema Único de Salud (SUS). ¡Por otros 125 años!

En el sentido de las agujas del reloj, desde arriba a la izquierda: José Rodrigues Coura, Leônidas y Maria Deane, Henrique y Jane Lenzi, Helio y Peggy Pereira y Luis Rey. Fotos: Gutemberg Brito y Archivo IOC y COC/FiocRuz. Arte: João Veras

La reanudación científica de IOC ocurrido bajo la dirección de José Rodrigues Coura, quien asumió la dirección del Instituto y la vicepresidencia de Investigación de Fiocruz en 1979, por invitación del Ministerio de Salud. El contexto fue de apertura lenta y gradual del régimen militar, bajo presión popular, aprobándose ese mismo año la Ley de Amnistía. Con el objetivo de repoblar la IOCCoura trabajó para atraer científicos de renombre y reestructuró las actividades de enseñanza. También se reanudó la publicación de la revista. 'Memorias del Instituto Oswaldo Cruz'.

Regresaron a Brasil para trabajar en IOC:el entomólogo Leônidas Deane y la protozoóloga Maria Denae, quienes estuvieron en Venezuela; el parasitólogo Luis Rey, quien se encontraba en Ginebra jubilándose de la Organización Mundial de la Salud (OMS); los virólogos Hélio y Marguerite (Peggy) Pereira, que se jubilaban en Inglaterra; y los patólogos Henrique y Jane Lenzi, llegados de Harvard, Estados Unidos, entre otros científicos destacados que se sumaron al plantel del Instituto. 
 

Actividades docentes de IOC, en campo y en laboratorio, en programas de posgrado Stricto y Lato sensu. Fotos: Gutemberg Brito y Archivo IOC/FiocRuz. Arte: João Veras

La educación formal en IOC Fue interrumpido en 1970, debido a la decisión de concentrar las actividades educativas en la Escuela Nacional de Salud Pública (Ensp/F).iocRuz). En 1980 se inicia una nueva etapa de actividad, con la instauración de estudios de posgrado. En sentido estricto en el Instituto.

Manteniendo la excelencia y articulación con las investigaciones de los tiempos del 'Curso de Aplicación' y acompañando la ampliación de sus áreas de especialización, la IOC llegó a siete programas En sentido estricto, que otorgó 4.143 títulos de maestría y doctorado en Biología de Parásitos, Medicina Tropical, Biología Celular y Molecular, Docencia en BiocCiencias y Salud, Biología Computacional y de Sistemas, Biodiversidad y Salud y Vigilancia y Control de Vectores.

El papel de la formación de recursos humanos para la salud pública también se concreta en cuatro cursos de posgrado Lato sensu - en Entomología Médica, Malacología Vectorial, Docencia en BiocCiencias y Salud y Ciencia, Arte y Cultura en Salud - y dos cursos de nivel medio - Especialización en Biología Parasitaria y Biotecnología y Técnico en Biotecnología. EL enseñanza en IOC Incluye también cursos de iniciación científica y de vacaciones para estudiantes de pregrado, formación postdoctoral y actividades educativas no formales para públicos diversos. 

El diagnóstico, la vigilancia genómica y la identificación de vectores, como vinchucas y caracoles, se encuentran entre las múltiples actividades que desarrollan los laboratorios de referencia de IOC. Fotos: Gutemberg Brito. Arte: João Veras

Veintitrés laboratorios de la IOC prestar servicios de referencia, desempeñando un papel estratégico en el SUS para el diagnóstico de enfermedades, identificación de vectores y reservorios, secuenciación genómica, desarrollo de tecnologías y formación de profesionales. Además de apoyar al Ministerio de Salud, nueve operan a nivel internacional en redes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los laboratorios de referencia también mantienen dos clínicas ambulatorias especializadas para el tratamiento de pacientes con lepra y hepatitis viral.

Varias referencias fueron acreditadas en la década de 1980, en el contexto de la estructuración del sistema nacional de laboratorios de salud pública, incluyendo servicios enfocados en poliomielitis, hepatitis virales, leishmania, leptospirosis y triatominos, entre otros. Algunos servicios ya estaban en funcionamiento incluso antes, como las referencias para la gripe, establecidas en la década de 1950, y para el cólera y las enterobacterias, implementadas a principios de la década de 1970.  

 
Momento de votación durante la reunión del Consejo Deliberante IOC, el máximo órgano de decisión del Instituto. Foto: Gutemberg Brito. Arte: João Veras

Después de la redemocratización en 1985, la IOC siguió el rastro de administracion Participativa y comenzó el proceso de elección de sus directores. Hasta entonces, todos los directores del Instituto habían sido nombrados por su antecesor o por la autoridad política a la que estaban vinculados. En 1985 y 1989 los directores fueron elegidos por el Consejo Deliberativo del Instituto, creado en 1979. Posteriormente, el voto pasó a ser directo.

En la actualidad, el Consejo Deliberante, máximo órgano de decisión de la IOC, está formado por representantes electos de todos sus laboratorios y de las categorías que componen la comunidad institucional. La institución también cuenta con cámaras técnicas, que asisten al Directorio en la toma de decisiones, y promueve periódicamente “Reuniones de la IOC', que tienen como objetivo proponer estrategias y lineamientos de corto, mediano y largo plazo para la unidad. 

Investigadores despedidos antes de la ceremonia de reincorporación y durante el evento. En la foto de arriba, de izquierda a derecha: Augusto Cid de Mello Perissé, Tito Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti, Haity Moussatché, Fernando Braga Ubatuba, Moacyr Vaz de Andrade, Hugo de Souza Lopes, Masao Goto, Herman Lent, Sebastião José de Oliveira, Domingos Arthur Machado Filho. Fotos: Colección COC/FiocRuz. Arte: João Veras

El regreso de los descalificados a las filas de IOC Ocurrió en 1986, cinco años después de la Ley de Amnistía. De los diez investigadores, sólo Herman Lent decidió no regresar al Instituto, permaneciendo en la Universidad Santa Úrsula, que lo había acogido. Así regresaron: Augusto Perissé, Domingos Arthur Machado, Fernando Braga Ubatuba, Haity Moussatché, Hugo de Souza Lopes, Masao Goto, Moacyr Vaz de Andrade, Sebastião José de Oliveira y Tito Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti.

La ceremonia de reinstalación, presidida por el entonces presidente de la Fiocruz, Sergio Arouca, reparó la injusticia y afirmó la redemocratización del FiocRuz. El evento contó con la presencia de personalidades como Ulysses Guimarães y Darcy Ribeiro.

 
Mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, zika y chikungunya. Foto: Josué Damacena. Arte: João Veras

La década de 1980 marcó la llegada del dengue a las Américas, con grandes epidemias. Actuando de manera pionera, la IOC Contribuyó a la comprensión de la enfermedad, al desarrollo de métodos de diagnóstico y estrategias de control, convirtiéndose en una referencia para el Ministerio de Salud.

El Instituto fue responsable de las primeras detecciones de los serotipos 1, 2 y 3 del virus del dengue en Brasil, respectivamente en 1986, 1990 y 2001. En 2010, identificó el serotipo 4, indicando la reintroducción del linaje en el país casi 30 años después del primer brote registrado en Roraima en 1981.

El espíritu pionero también estuvo presente al enfrentar las emergencias más recientes por arbovirus, como el Zika en 2015 y la fiebre amarilla en 2016.

Paralelamente a las actividades en virología, se realizan investigaciones sobre el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya, son una especialidad del Instituto, que investiga el comportamiento del vector y la resistencia a los insecticidas, entre otros temas, y diseñó la estrategia para controlar al insecto. '10 minutos contra el Aedes'.  

Abajo, la primera imagen del VIH obtenida en Brasil, en 1987, por IOC. Arriba, el investigador Bernardo Galvão, que dirigió el equipo responsable de aislar el virus. Imagen de microscopía: Monika Barth. Foto: Genilton Vieira. Arte: João Veras

Poco después de la confirmación del primer caso de SIDA en Brasil, investigadores de IOC asumió el desafío de enfrentar la enfermedad. En aquella época, la infección era poco conocida, estaba asociada a una alta mortalidad y rodeada de prejuicios. El virus VIH fue caracterizado en 1983, en Francia. Dos años después, los científicos de IOC logró desarrollar el primer kit de diagnóstico brasileño, tras tener acceso a muestras de células infectadas por el patógeno. La metodología permitió confirmar la enfermedad en casos sospechosos y contribuyó a establecer el tamizaje en los bancos de sangre, reduciendo el riesgo de contaminación vía transfusiones.

En la siguiente etapa de la investigación, se realizó el primer aislamiento del VIH-1 en Brasil y América Latina, en 1987. Publicado en un artículo en la revista 'Memórias do Instituto Oswaldo Cruz', el descubrimiento fue fruto del esfuerzo de un equipo multidisciplinario que tuvo que aprender nuevas metodologías y adaptar técnicas utilizadas en el exterior a la infraestructura disponible en Brasil. Hasta el día de hoy, el virus sigue siendo objeto de investigación. IOC, que actúa como laboratorio de referencia de VIH para el Ministerio de Salud.  

 
A la izquierda, parásitos. Trypanosoma cruzi entrelazado en grabación de microscopía electrónica de barrido con color en el posprocesamiento de la imagen. A la derecha, parásitos del género Leishmania. Imágenes: Anissa Daliry y Maria de Nazaré Soeiro/IOC y Colección Leishmania/IOC

Durante la década de 1990, la IOC Fue pionero en el campo de la genómica, siendo uno de los responsables de introducir en Brasil la técnica PCR, que revolucionó la biología molecular, permitiendo amplificar genomas para secuenciar y diagnosticar enfermedades. El desarrollo de tecnologías de punta para el enfrentamiento de enfermedades desatendidas fue uno de los focos del Instituto, que estableció metodologías moleculares para el diagnóstico de la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis, así como para la identificación y tipificación del ADN de parásitos, constituyéndose en servicios de referencia en el área. La aplicación de la ingeniería genética para producir el virus de la vacuna contra la fiebre amarilla en tejidos fue otra innovación.

La biología molecular sigue estando en el centro de las actividades de investigación e innovación en IOC. En los últimos años, el Instituto ha trabajado, por ejemplo, en el desarrollo de kits para el diagnóstico molecular de diversas enfermedades, entre ellas lepra, la enfermedad de Chagas, leishmaniasis, fiebre maculosa de las Montañas Rocosas,  la fiebre amarilla, diarrea aguda, además de una simultánea para influenza y Covid-19 y otro para dengue, zika y chikungunya.

De izquierda a derecha, en el sentido de las agujas del reloj: pruebas de un método para controlar los vectores de la leishmaniasis en el sudeste, investigaciones sobre la malaria y los parásitos intestinales en una aldea yanomami de la Amazonia y investigaciones sobre microorganismos en el suelo de la Antártida. Fotos: Gutemberg Brito y Colección personal. Arte: João Veras  

En la década de 2000, el término “Una Salud” cobró fuerza en los debates mundiales, reforzando la necesidad de un enfoque integrado entre la salud humana, animal y ambiental. Presente en la raíz de las actividades de IOCEsta perspectiva sigue siendo fuerte, como lo demuestra una encuesta realizada en 2021, que mapeó el trabajo del Instituto en investigación de campo en la interfaz entre medio ambiente y salud en 25 estados, incluyendo áreas rurales, indígenas y silvestres, así como grandes centros urbanos.

Las zoonosis, enfermedades transmitidas de animales a humanos, son un tema importante de estos estudios, que contemplan la interacción entre patógenos, animales reservorios, vectores, factores ambientales, climáticos y socioeconómicos. En el foco de la investigación IOC Por ejemplo, destacan enfermedades zoonóticas como la esquistosomiasis, los hantavirus y la leptospirosis, entre muchas otras.

Otros temas sitúan al Instituto a la vanguardia de Una Salud, incluidas las acciones contra la malaria, la resistencia bacteriana a los antibióticos, la contaminación ambiental y el cambio climático. 

 
Representantes de la IOC, Fiocruz, Ministerio de Salud y OPS con profesionales de siete países capacitados para detectar el virus Mpox en capacitación impartida por expertos del Instituto. Foto: Gutemberg Brito. Arte: João Veras

El Instituto tuvo un papel destacado en las más recientes crisis sanitarias de Brasil, incluidas la influenza A H1N1 y el Zika, la fiebre amarilla e La viruela del mono , además de Covid-19. También estuvo en alerta contra el virus del Ébola, esclareciendo casos sospechosos de la enfermedad en el país. Además de desarrollar la investigación científica, la IOC actuó como referente en diagnóstico de laboratorio y vigilancia vectorial, brindando capacitación y desarrollando metodologías.

En el 2009 IOC secuenciaron los primeros genomas de H1N1 en Brasil. En 2015 se realizó la primera detección del virus Zika en líquido amniótico de mujeres embarazadas en casos de microcefalia y confirmó el papel del mosquito Aedes aegypti como principal vector del virus en el país. En 2017, durante el mayor brote de fiebre amarilla en casi 80 años, identificó los mosquitos silvestres que transmiten la enfermedad y llevó a cabo la secuenciación genética completa del virus asociado al brote, identificando nuevas mutaciones. Ante la propagación del Mpox en 2022, los especialistas del Instituto implementaron técnicas para el diagnóstico de laboratorio de la infección y aislaron el virus, registrándose en imágenes de microscopía su estructura detallada. 

Muestra con un fragmento del coronavirus identificado en Wuhan, China, recibida por la IOC en enero de 2020 para reforzar los procedimientos de diagnóstico. Foto: Josué Damacena. Arte: João Veras 

O IOC estuvo en la primera línea de la respuesta brasileña a la pandemia de Covid-19. Reconocido como referencia para Brasil y las Américas, el Instituto implementó y desarrolló metodologías de diagnóstico y capacitó profesionales. Para trabajar en el seguimiento del genoma del SARS-CoV-2, se designaron dos investigadores grupo asesor técnico de la OMS.

Investigación de la IOC tuvo impacto en las políticas de salud, abordando la vigilancia de las aguas residuales, los patrones de propagación del coronavirus, la efectividad de las mascarillas, los medicamentos antivirales, los efectos de la infección en el cuerpo y las consecuencias de la pandemia para la salud mental, además de llamar la atención sobre el aumento de la resistencia bacteriana a los antibióticos. EL Vitrina Tecnológica Covid-19 dio visibilidad a las innovaciones desarrolladas.

En el ámbito de la educación, la IOC reestructuró sus actividades docentes en el entorno en línea e implementó un plataforma para apoyar a los educadores. Al igual que la sociedad en su conjunto, el Instituto sufrió pérdidas, con trabajadores y estudiantes muriendo a causa de la enfermedad. EL IOC sigue activo en la vigilancia del Covid-19, monitoreando la circulación de la enfermedad y la aparición de variantes virales.  

 
Algunos números de IOC en el año 2025, en conmemoración de su Jubileo Secular de Plata. Arte: João Veras

El 25 de mayo de 2025, en una fecha de aniversario compartida con Fiocruz, el IOC cumplió 125 años, celebrando sus Bodas Seculares de Plata. Los números no cuentan toda la historia, pero ayudan a vislumbrar el poder de IOC Cuando miramos hacia el futuro.

Cuenta con 66 laboratorios de investigación, sujetos al proceso de acreditación periódica, con evaluación externa, para promover la excelencia científica, además de diez plataformas tecnológicas, con equipos de alto desempeño y equipos especializados. En los últimos diez años (de 2015 a 2024) se publicaron más de 6.800 artículos en revistas, incluidos trabajos que describieron 260 nuevas especies y 13 nuevos géneros. El proceso de innovación dio como resultado 27 tecnologías protegidas, 66 patentes concedidas y 47 solicitudes de patentes en trámite.

Veintitrés laboratorios de la IOC Realizan servicios de referencia para el Ministerio de Salud, y nueve de ellos trabajan a nivel internacional con la OPS y la OMS. Se mantienen dos consultorios ambulatorios especializados mediante laboratorios de referencia. 

El Instituto cuenta con veinte colecciones biológicas que preservan millones de especímenes microbiológicos, materiales zoológicos y de patología biológica. En educación, hay más de 4 maestros y doctores graduados y 855 estudiantes matriculados en siete programas de posgrado. En sentido estricto, además de cuatro cursos de especialización Lato sensu y dos de nivel intermedio, con 112 alumnos matriculados actualmente. Superando la marca de 115 años, la revista 'Memórias do Instituto Oswaldo Cruz' publicó más de 7 mil artículos.  

Actualizado democráticamente en abril, mediante debates en la '7ª Reunión de la IOC' y votación del Consejo Deliberante, la misión del Instituto establece: producir ciencia y promover la salud en beneficio de la sociedad y del fortalecimiento del SUS.

vive la IOC! Larga vida a Fioc¡rueda! ¡Viva el SUS!

:: Consulta los principales referencias bibliográficas Consultado para la producción de la 'Línea de tiempo: IOC 125 años.

Edição: 
vinicius ferreira

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