En el Día Mundial del SIDA, que se celebra el 1 de diciembre, el Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) publica resultados de investigación que arrojan luz sobre la epidemiología de las coinfecciones entre el VIH y otros patógenos de importancia para la salud pública. Los datos revelan la necesidad de identificar y tratar tempranamente enfermedades silenciosas, como la hepatitis B, y advierten sobre la aparición de superposiciones entre el SIDA y enfermedades de la pobreza, como la lepra, la leishmaniasis y la hepatitis A.
El compromiso de la IOC El desarrollo de investigaciones en el área se remonta al inicio de la epidemia, cuando en 1987 investigadores del Instituto aislaron por primera vez el VIH en Brasil y América Latina (Lea especial sobre 20 años de aislamiento del virus). La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 33 millones de personas viven con VIH/SIDA en todo el mundo.

Un estudio muestra la prevalencia de hepatitis B oculta en pacientes VIH positivos
La coinfección puede generar resistencia a los medicamentos utilizados para tratar el SIDA. La investigación destacó la importancia de realizar pruebas de diagnóstico molecular para la detección.

El cambio en el perfil epidemiológico de la hepatitis A aumenta el riesgo de coinfección con el VIH
Un estudio muestra una reducción en la prevalencia de anticuerpos contra la hepatitis A entre pacientes con SIDA. La comparación del perfil epidemiológico de ambas enfermedades advierte del riesgo de coinfección, que puede provocar graves complicaciones.

Un estudio investiga la coinfección con SIDA y lepra
El estudio acompañó a pacientes del Ambulatorio Souza Araújo, referencia nacional del Ministerio de Salud para la atención a personas con lepra, durante 33 meses. Las reacciones inmunes paradójicas desconciertan a los científicos.

La coinfección por VIH y leishmaniasis surge como un desafío para la salud pública
La asociación es reciente y presenta un número creciente de casos en Brasil y en el mundo. El impacto epidemiológico es tan grande que la OMS está considerando introducir la leishmaniasis visceral como enfermedad indicadora del SIDA.
En el Día Mundial del SIDA, que se celebra el 1 de diciembre, el Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) publica resultados de investigación que arrojan luz sobre la epidemiología de las coinfecciones entre el VIH y otros patógenos de importancia para la salud pública. Los datos revelan la necesidad de identificar y tratar tempranamente enfermedades silenciosas, como la hepatitis B, y advierten sobre la aparición de superposiciones entre el SIDA y enfermedades de la pobreza, como la lepra, la leishmaniasis y la hepatitis A.
El compromiso de la IOC El desarrollo de investigaciones en el área se remonta al inicio de la epidemia, cuando en 1987 investigadores del Instituto aislaron por primera vez el VIH en Brasil y América Latina (Lea especial sobre 20 años de aislamiento del virus). La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 33 millones de personas viven con VIH/SIDA en todo el mundo.

Un estudio muestra la prevalencia de hepatitis B oculta en pacientes VIH positivos
La coinfección puede generar resistencia a los medicamentos utilizados para tratar el SIDA. La investigación destacó la importancia de realizar pruebas de diagnóstico molecular para la detección.

El cambio en el perfil epidemiológico de la hepatitis A aumenta el riesgo de coinfección con el VIH
Un estudio muestra una reducción en la prevalencia de anticuerpos contra la hepatitis A entre pacientes con SIDA. La comparación del perfil epidemiológico de ambas enfermedades advierte del riesgo de coinfección, que puede provocar graves complicaciones.

Un estudio investiga la coinfección con SIDA y lepra
El estudio acompañó a pacientes del Ambulatorio Souza Araújo, referencia nacional del Ministerio de Salud para la atención a personas con lepra, durante 33 meses. Las reacciones inmunes paradójicas desconciertan a los científicos.

La coinfección por VIH y leishmaniasis surge como un desafío para la salud pública
La asociación es reciente y presenta un número creciente de casos en Brasil y en el mundo. El impacto epidemiológico es tan grande que la OMS está considerando introducir la leishmaniasis visceral como enfermedad indicadora del SIDA.
Se permite la reproducción del texto sin fines de lucro siempre que se cite la fuente (Comunicação / Instituto Oswaldo Cruz)