Un estudio dirigido por el Instituto Oswaldo Cruz (IOC/FiocUn estudio de Ruz analizó la circulación de los virus de la influenza en Brasil a lo largo de la temporada 2025 y confirmó que las vacunas utilizadas durante ese período fueron eficaces contra las principales cepas que circulan en el país.
El virus de la influenza, que causa la gripe, se caracteriza por sus diversos tipos y subtipos y una alta tasa de variación genética, lo que requiere actualizaciones periódicas de la vacuna y una vigilancia continua.

Con base en datos de la red nacional de Vigilancia de Laboratorios de Virus de Influenza, recolectados entre agosto de 2024 y agosto de 2025, el análisis indicó el predominio del virus de influenza A(H1N1)pdm09 en territorio brasileño, además de la circulación simultánea de otros linajes del virus, como el de influenza B (Victoria) y el subtipo A(H3N2).
También se identificaron casos aislados de cepas con mutaciones que podrían afectar la respuesta al oseltamivir, el principal antiviral utilizado en el Sistema Único de Salud (SUS). Según los autores, los hallazgos fueron aislados y no indican una transmisión generalizada, pero refuerzan la importancia del monitoreo genómico y antigénico constante, que permite rastrear la evolución del virus a lo largo del tiempo y evaluar su posible impacto en las vacunas y los tratamientos.
Según la viróloga Paola Resende, del Laboratorio de Virus Respiratorios, Virus Exantemáticos, Enterovirus y Emergencias Virales del IOCEl análisis reforzó la importancia y la eficacia de la vacunación, incluso frente a las variaciones genéticas observadas entre 2024 y 2025.
"Desde el punto de vista de laboratorio, tanto los análisis genéticos como las pruebas de antígenos mostraron que las vacunas fueron capaces de inhibir los virus circulantes en Brasil, lo que confirma la eficacia de la vacuna durante ese período", explicó.
La investigadora advirtió, sin embargo, sobre las bajas tasas de vacunación, especialmente entre los grupos prioritarios definidos por el Ministerio de Salud, como las personas mayores, los niños, las embarazadas y las personas con comorbilidades. Según ella, ampliar la cobertura de vacunación es fundamental para fortalecer la protección colectiva y reducir el riesgo de casos graves y hospitalizaciones.
Tras los cambios provocados por la pandemia de Covid-19 en la dinámica de la circulación de los virus respiratorios, la gripe está volviendo gradualmente a su patrón estacional en Brasil, lo que refuerza la importancia del seguimiento de la gripe.
En este contexto, los resultados fueron presentados en el artículo 'Panorama molecular y antigénico de los virus de influenza circulantes en Brasil durante la temporada 2025., publicado como preimpresión en enero de 2026.
Los análisis se basaron en más de 106 muestras recolectadas en diferentes regiones de Brasil entre agosto de 2024 y agosto de 2025, originadas tanto en casos de enfermedad similar a la influenza como en el síndrome respiratorio agudo severo (SARS).
El trabajo combinó la secuenciación genética de los virus —para identificar subtipos, linajes y mutaciones— con pruebas de antígenos —que evalúan si los virus circulantes continúan siendo reconocidos por los anticuerpos inducidos por las cepas de la vacuna—.

En cuanto a las muestras analizadas, aproximadamente el 12,8% dio positivo para influenza. Del total de casos confirmados, la influenza A(H1N1)pdm09 fue responsable de la mayor proporción de infecciones, representando aproximadamente el 40% de los registros, seguida de la influenza B del linaje Victoria, con cerca del 30%. El subtipo A(H3N2) mostró una circulación más limitada, alrededor del 7% de los casos.
En los registros del síndrome respiratorio agudo grave asociado a influenza, el A(H1N1)pdm09 también se destacó como el principal agente, estando presente en la mayoría de los casos hospitalizados y en casi la mitad de las muertes confirmadas por influenza en el período analizado.
Los análisis genómicos indicaron la circulación simultánea de diferentes subgrupos de virus de influenza A y B en distintas regiones del país. Según la viróloga Paola Resende, este comportamiento refleja la dinámica natural del virus, que puede variar con el tiempo y manifestarse de forma distinta entre regiones, influenciada por factores como el clima y el movimiento de personas.
La circulación del virus de la influenza no sigue un patrón fijo. Una vez que ingresa al país, su propagación depende de factores como el flujo de personas, el clima y las características regionales, que pueden generar picos en diferentes momentos del año, resumió.
A pesar de esta diversidad genética, los subtipos analizados se mantuvieron compatibles con las cepas utilizadas en las vacunas. Por lo tanto, la vacunación sigue siendo una estrategia eficaz de protección contra la gripe.
Los investigadores también analizaron marcadores genéticos asociados con la resistencia a antivirales, como el oseltamivir, el principal fármaco utilizado para tratar la gripe en el Sistema Único de Salud (SUS). Según los autores, los hallazgos fueron poco frecuentes, no se propagaron y no indican una pérdida de eficacia del antiviral, pero refuerzan la importancia de la vigilancia continua.
El estudio es resultado del trabajo de la red nacional de Vigilancia de Laboratorios del Virus de la Influenza, que opera de forma integrada con el sistema mundial de vigilancia de la influenza coordinado por la OMS. En total, la iniciativa contó con la participación de 46 instituciones y 116 coautores.
En Brasil, este esfuerzo en red involucra directamente a tres Centros Nacionales de Influenza (CNI) —el Instituto Evandro Chagas (IEC), el Instituto Adolfo Lutz (IAL) y el propio Instituto Oswaldo Cruz— que reciben muestras enviadas por los Laboratorios Centrales de Salud Pública (LACEN) y realizan análisis de laboratorio complementarios.

El trabajo también se apoya en la acción integrada de los organismos de vigilancia epidemiológica municipales, estatales y nacionales, fortaleciendo la capacidad del país para detectar, monitorear y responder a la circulación de los virus de influenza.
Además de monitorear la circulación de virus en el país y el mundo, la red subsidia reuniones internacionales encargadas de definir y actualizar las cepas que componen la vacuna contra la gripe.
Gran parte de los datos generados por el estudio se presentaron a la OMS en forma de informe técnico en septiembre de 2025, contribuyendo a la definición de la composición de la vacuna antigripal para el hemisferio sur para la temporada 2026.
“Existe una red global que trabaja incansablemente para monitorear los virus de la influenza, y este trabajo apoya las reuniones internacionales que deciden sobre la actualización de las cepas que componen la vacuna contra la gripe”, destacó.
Además de orientar la composición de las vacunas y los medicamentos antivirales, la vigilancia de la gripe desempeña un papel estratégico en la detección temprana de riesgos emergentes, incluida la aparición de virus con potencial pandémico.
Durante la temporada analizada, se registró un caso raro de influenza A(H3N2)v en Paraná, asociado a la exposición a cerdos. Si bien la investigación no identificó transmisión sostenida entre humanos, el episodio destacó la importancia de mantener sistemas capaces de detectar rápidamente los virus que cruzan la barrera de las especies.
“La gripe tiene potencial epidémico y pandémico. Por lo tanto, es fundamental mantener un monitoreo preciso y constante, capaz de identificar rápidamente tanto las mutaciones asociadas con la resistencia a los antivirales como los eventos zoonóticos, antes de que se propaguen”, afirmó Paola Resende.
Según los autores, la circulación de los virus de la influenza en humanos y animales genera oportunidades para reordenamientos genéticos que pueden dar lugar a nuevas variantes. En este contexto, la vigilancia genómica y epidemiológica no solo respalda las acciones inmediatas de salud pública, sino que también fortalece la capacidad del país para responder ante futuros escenarios epidémicos y pandémicos, en coordinación con el Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud.
Un estudio dirigido por el Instituto Oswaldo Cruz (IOC/FiocUn estudio de Ruz analizó la circulación de los virus de la influenza en Brasil a lo largo de la temporada 2025 y confirmó que las vacunas utilizadas durante ese período fueron eficaces contra las principales cepas que circulan en el país.
El virus de la influenza, que causa la gripe, se caracteriza por sus diversos tipos y subtipos y una alta tasa de variación genética, lo que requiere actualizaciones periódicas de la vacuna y una vigilancia continua.

Con base en datos de la red nacional de Vigilancia de Laboratorios de Virus de Influenza, recolectados entre agosto de 2024 y agosto de 2025, el análisis indicó el predominio del virus de influenza A(H1N1)pdm09 en territorio brasileño, además de la circulación simultánea de otros linajes del virus, como el de influenza B (Victoria) y el subtipo A(H3N2).
También se identificaron casos aislados de cepas con mutaciones que podrían afectar la respuesta al oseltamivir, el principal antiviral utilizado en el Sistema Único de Salud (SUS). Según los autores, los hallazgos fueron aislados y no indican una transmisión generalizada, pero refuerzan la importancia del monitoreo genómico y antigénico constante, que permite rastrear la evolución del virus a lo largo del tiempo y evaluar su posible impacto en las vacunas y los tratamientos.
Según la viróloga Paola Resende, del Laboratorio de Virus Respiratorios, Virus Exantemáticos, Enterovirus y Emergencias Virales del IOCEl análisis reforzó la importancia y la eficacia de la vacunación, incluso frente a las variaciones genéticas observadas entre 2024 y 2025.
"Desde el punto de vista de laboratorio, tanto los análisis genéticos como las pruebas de antígenos mostraron que las vacunas fueron capaces de inhibir los virus circulantes en Brasil, lo que confirma la eficacia de la vacuna durante ese período", explicó.
La investigadora advirtió, sin embargo, sobre las bajas tasas de vacunación, especialmente entre los grupos prioritarios definidos por el Ministerio de Salud, como las personas mayores, los niños, las embarazadas y las personas con comorbilidades. Según ella, ampliar la cobertura de vacunación es fundamental para fortalecer la protección colectiva y reducir el riesgo de casos graves y hospitalizaciones.
Tras los cambios provocados por la pandemia de Covid-19 en la dinámica de la circulación de los virus respiratorios, la gripe está volviendo gradualmente a su patrón estacional en Brasil, lo que refuerza la importancia del seguimiento de la gripe.
En este contexto, los resultados fueron presentados en el artículo 'Panorama molecular y antigénico de los virus de influenza circulantes en Brasil durante la temporada 2025., publicado como preimpresión en enero de 2026.
Los análisis se basaron en más de 106 muestras recolectadas en diferentes regiones de Brasil entre agosto de 2024 y agosto de 2025, originadas tanto en casos de enfermedad similar a la influenza como en el síndrome respiratorio agudo severo (SARS).
El trabajo combinó la secuenciación genética de los virus —para identificar subtipos, linajes y mutaciones— con pruebas de antígenos —que evalúan si los virus circulantes continúan siendo reconocidos por los anticuerpos inducidos por las cepas de la vacuna—.

En cuanto a las muestras analizadas, aproximadamente el 12,8% dio positivo para influenza. Del total de casos confirmados, la influenza A(H1N1)pdm09 fue responsable de la mayor proporción de infecciones, representando aproximadamente el 40% de los registros, seguida de la influenza B del linaje Victoria, con cerca del 30%. El subtipo A(H3N2) mostró una circulación más limitada, alrededor del 7% de los casos.
En los registros del síndrome respiratorio agudo grave asociado a influenza, el A(H1N1)pdm09 también se destacó como el principal agente, estando presente en la mayoría de los casos hospitalizados y en casi la mitad de las muertes confirmadas por influenza en el período analizado.
Los análisis genómicos indicaron la circulación simultánea de diferentes subgrupos de virus de influenza A y B en distintas regiones del país. Según la viróloga Paola Resende, este comportamiento refleja la dinámica natural del virus, que puede variar con el tiempo y manifestarse de forma distinta entre regiones, influenciada por factores como el clima y el movimiento de personas.
La circulación del virus de la influenza no sigue un patrón fijo. Una vez que ingresa al país, su propagación depende de factores como el flujo de personas, el clima y las características regionales, que pueden generar picos en diferentes momentos del año, resumió.
A pesar de esta diversidad genética, los subtipos analizados se mantuvieron compatibles con las cepas utilizadas en las vacunas. Por lo tanto, la vacunación sigue siendo una estrategia eficaz de protección contra la gripe.
Los investigadores también analizaron marcadores genéticos asociados con la resistencia a antivirales, como el oseltamivir, el principal fármaco utilizado para tratar la gripe en el Sistema Único de Salud (SUS). Según los autores, los hallazgos fueron poco frecuentes, no se propagaron y no indican una pérdida de eficacia del antiviral, pero refuerzan la importancia de la vigilancia continua.
El estudio es resultado del trabajo de la red nacional de Vigilancia de Laboratorios del Virus de la Influenza, que opera de forma integrada con el sistema mundial de vigilancia de la influenza coordinado por la OMS. En total, la iniciativa contó con la participación de 46 instituciones y 116 coautores.
En Brasil, este esfuerzo en red involucra directamente a tres Centros Nacionales de Influenza (CNI) —el Instituto Evandro Chagas (IEC), el Instituto Adolfo Lutz (IAL) y el propio Instituto Oswaldo Cruz— que reciben muestras enviadas por los Laboratorios Centrales de Salud Pública (LACEN) y realizan análisis de laboratorio complementarios.

El trabajo también se apoya en la acción integrada de los organismos de vigilancia epidemiológica municipales, estatales y nacionales, fortaleciendo la capacidad del país para detectar, monitorear y responder a la circulación de los virus de influenza.
Además de monitorear la circulación de virus en el país y el mundo, la red subsidia reuniones internacionales encargadas de definir y actualizar las cepas que componen la vacuna contra la gripe.
Gran parte de los datos generados por el estudio se presentaron a la OMS en forma de informe técnico en septiembre de 2025, contribuyendo a la definición de la composición de la vacuna antigripal para el hemisferio sur para la temporada 2026.
“Existe una red global que trabaja incansablemente para monitorear los virus de la influenza, y este trabajo apoya las reuniones internacionales que deciden sobre la actualización de las cepas que componen la vacuna contra la gripe”, destacó.
Además de orientar la composición de las vacunas y los medicamentos antivirales, la vigilancia de la gripe desempeña un papel estratégico en la detección temprana de riesgos emergentes, incluida la aparición de virus con potencial pandémico.
Durante la temporada analizada, se registró un caso raro de influenza A(H3N2)v en Paraná, asociado a la exposición a cerdos. Si bien la investigación no identificó transmisión sostenida entre humanos, el episodio destacó la importancia de mantener sistemas capaces de detectar rápidamente los virus que cruzan la barrera de las especies.
“La gripe tiene potencial epidémico y pandémico. Por lo tanto, es fundamental mantener un monitoreo preciso y constante, capaz de identificar rápidamente tanto las mutaciones asociadas con la resistencia a los antivirales como los eventos zoonóticos, antes de que se propaguen”, afirmó Paola Resende.
Según los autores, la circulación de los virus de la influenza en humanos y animales genera oportunidades para reordenamientos genéticos que pueden dar lugar a nuevas variantes. En este contexto, la vigilancia genómica y epidemiológica no solo respalda las acciones inmediatas de salud pública, sino que también fortalece la capacidad del país para responder ante futuros escenarios epidémicos y pandémicos, en coordinación con el Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud.
Se permite la reproducción del texto sin fines de lucro siempre que se cite la fuente (Comunicação / Instituto Oswaldo Cruz)