:: Consulta la cobertura especial
En el tercer día (17/9) de la XI Semana de Posgrado de IOC, los debates sobre la formación académica traspasaron fronteras, abordaron la crisis climática y mostraron cómo es posible que la ciencia llegue a la sociedad a través de actividades de divulgación.
Con paneles dedicados a la movilidad internacional, emergencias ambientales y prácticas de extensión en programas de posgrado, el programa destacó el potencial de transformar la investigación en acción, ya sea a través de políticas públicas, juegos educativos o iniciativas de alfabetización digital.
Iniciando el programa del día, el panel ‘Relaciones Internacionales y Educación de Postgrado’ presentó experiencias, novedades y oportunidades de trabajo en el exterior para estudiantes de Postgrado. IOC.
La actividad contó con la presencia de Davi Nunes Resende, profesor de la Universidad de Aveiro, Portugal, y asesor de Relaciones Internacionales de la Vicerrectoría de Educación, Información y Comunicación de la Universidad de Aveiro.iocruz, Analice Braga.
La mediación estuvo a cargo del coordinador de Salud Global y Relaciones Internacionales de IOC, Carlos Eduardo Rocha, quien destacó las diferencias entre Fiocruz en el escenario global.

Según el investigador, aspectos como su presencia en todo el territorio nacional vinculada al Sistema Único de Salud (SUS), participación en centros colaboradores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y actividad en redes de investigación en el exterior fortalecen a la institución en convocatorias públicas y consorcios.
Rocha también presentó la Plataforma Internacional de Ciencia, Tecnología e Innovación en Salud (PICTIS) a los estudiantes de posgrado. La iniciativa es fruto de un convenio de cooperación entre la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), a través de la IOC, con la Universidad de Aveiro, Portugal. El proyecto ofrece oportunidades de movilidad a corto plazo, docencia, investigación y conexiones de innovación en colaboración con universidades y empresas europeas.
En una participación remota, Davi Nunes Resende habló sobre la Universidad de Aveiro, considerada una de las más innovadoras de Portugal, y reforzó que el acceso a los beneficios de PICTIS no depende de procesos complejos.
Según él, el estudiante simplemente necesita manifestar interés y ponerse en contacto a la dirección de correo electrónico oficial de la Coordinación de Salud Global y Relaciones Internacionales. IOC (Internacional@ioc.fiocruz.br) para que el equipo pueda realizar las derivaciones necesarias.

Cerrando el panel, Analice Braga presentó un panorama de los programas de financiamiento, como las becas Capes (DAAD, Cofecub y Fulbright) para programas de doctorado sándwich, con una convocatoria actualmente en curso y una nueva ronda programada para 2026. Citó alianzas ya establecidas con instituciones como Princeton, la Universidad de Illinois, la Red Pasteur, Amberes, la Sorbona y Leiden.
Al final, Carlos Eduardo Rocha animó a los estudiantes a sumarse.
"Existen oportunidades y muchas dependen de que los estudiantes den el primer paso, identifiquen socios, hablen con su asesor y se pongan en contacto con el coordinador de internacionalización", señaló.
El panel 'El papel de los estudios de posgrado en las emergencias climáticas' discutió el papel de la formación académica en IOC Ante la crisis ambiental y sus impactos en la salud y las políticas públicas.
El encuentro reunió al investigador del Laboratorio de Educación en Ambiente y Salud de IOC, Teresa Favre, y el asesor de la Vicepresidencia de Medio Ambiente, Cuidados y Promoción de la Salud de la FiocRuiz, Juliana Villardi. También participaron María Fernanda Lemos, investigadora de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (PUC-Rio), y Anamaria Aragão, auditora de actividades urbanas del Ministerio de las Ciudades.

Los ponentes enfatizaron la necesidad de acercar la formación académica a las decisiones que afectan la vida cotidiana. Esto implica transformar la investigación en datos y análisis que orienten a los gestores, crear cursos y proyectos interdisciplinarios en los programas de posgrado y fortalecer las redes de colaboración entre laboratorios e instituciones.
“Combatir el cambio climático es un esfuerzo global. Requiere movilización y acción intersectorial. No tiene sentido actuar solo, pero cada acción cuenta”, enfatizó Teresa.
En su discurso, Juliana Villardi contextualizó la agenda climática y de salud en el SUS y el FiocRuz argumenta que la investigación debe formar profesionales capaces de trabajar desde el laboratorio hasta la formulación de políticas. Cree que el debate debe trascender su enfoque exclusivo en las enfermedades y abarcar los determinantes sociales y ambientales que estructuran el riesgo.
"Cuando hablamos de clima, no podemos ignorar la biodiversidad ni la contaminación; se trata de la llamada triple crisis planetaria, en la que el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación están interconectados. Necesitamos integrar estos elementos para generar conocimiento, capacitar a las personas e innovar para promover la salud", señaló.
El público participó activamente, planteando preguntas sobre la vulnerabilidad social, la justicia climática y la participación comunitaria. Mateus Marques, doctorando en Biodiversidad y Salud, destacó el papel del océano en la regulación climática y abogó por una ciencia más integrada.
"Uno de los mayores contribuyentes al cambio climático que experimentamos hoy es el océano. Los gases de efecto invernadero fluyen hacia el mar y sus corrientes modulan el clima. Nuestra generación necesita abordar la investigación desde una perspectiva interdisciplinaria", reflexionó.
El programa de la tarde reforzó que la ciencia cobra pleno significado cuando sale del laboratorio y regresa a la sociedad. Este es el papel de la divulgación: un proceso formativo que conecta la docencia y la investigación con el público externo mediante programas, proyectos, cursos y eventos, para fomentar el diálogo y la transformación social.
En la mesa 'Enseñanza y Extensión en Estudios de Posgrado', la superintendente de Formación Académica en Extensión de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), Ana Inês Souza, presentó la extensión como principio constitucional y dimensión estructurante de la formación.
El coordinador general de cursos Lato sensu de Fiocruz, Mariana Souza, mostró cómo la Fundación viene consolidando esta práctica en los estudios de posgrado, valorando iniciativas que combinan aprendizaje, divulgación de la ciencia e impacto en los territorios.
“AFiocRuz ha llevado a cabo iniciativas de transformación social desde sus inicios, pero nunca se ha catalogado como extensión. Ahora es el momento de definir qué es y qué no es extensión, qué se puede y qué no se puede hacer, para que esta dimensión forme parte de la formación de los estudiantes con objetivos pedagógicos y de evaluación», explicó.

La presentación de iniciativas que surgen de los estudios de posgrado, toman forma en escuelas y comunidades y retornan a la sociedad en forma de productos concretos fue un momento destacado del programa.
En el curso de extensión “Prodigios de las Tecnologías Sociales Digitales en Salud” —o simplemente “Prodigios”—, jóvenes de Manguinhos y Maré desarrollan tecnologías, como juegos, sitios web y podcasts, para promover la salud en contextos de vulnerabilidad social.
Entre los resultados del proyecto se encuentra el juego "Casa de Ensueño", de Julianny Batista, de 19 años. El juego explora la vivienda saludable e invita a los jugadores a resolver problemas que afectan a los hogares y la vida de las personas, como plagas, goteras y moho. El participante incluso presentó el juego en la 77.ª Reunión Anual de la Sociedad Brasileña para el Avance de la Ciencia (SBPC).

Siguiendo combinando ciencia y juego, el proyecto recientemente aprobado 'Ciencia en Juego', coordinado por Roberta Olmo, transforma la experiencia del programa IOC + Escuelas en la formación del profesorado y materiales activos para la educación secundaria.
La propuesta es que estudiantes de posgrado creen, con ayuda de docentes de biología, física, química y educación física, juegos, dinámicas y recursos de bajo costo y fáciles de reproducir a lo largo del año escolar.
Al observar un escenario como el que hemos vivido en los últimos años, en el que la ciencia ha sido tan cuestionada, nos damos cuenta de lo precaria que aún es la alfabetización científica. Por lo tanto, es fundamental estrechar los vínculos entre la academia y la sociedad para evitar que las futuras generaciones digan que las vacunas no salvan vidas.
A continuación, el jefe del Laboratorio de Biología Molecular de Insectos de IOCRafaela Vieira Bruno presentó la extensión «Mosquitos y vinchucas en el aula: juegos educativos sobre enfermedades olvidadas». El proyecto utiliza juegos de mesa y desafíos interactivos para traducir, en un lenguaje accesible, el control de... Aedes aegypti y otros vectores en las escuelas de Río.

Entre los resultados del trabajo, Rafaela presentó 'Um jogo Zica', creado por alumnos en talleres escolares, y otros títulos como '12 Criadouros' y 'Cadê o Mosquito?', que enseñan el ciclo de vida del Aedes y fomentan acciones para eliminar criaderos.
"Dado que necesitamos que el público participe en el control de vectores, los juegos nos ayudan a interactuar con personas de diferentes edades y orígenes y a transformar la información en acción", resumió.
Cerrando la tarde, la investigadora Klena Sarges presentó el proyecto Logadas, una iniciativa de divulgación que promueve la alfabetización digital como puerta de entrada a la ciudadanía.
La iniciativa capacita a estudiantes de secundaria de Maré, Río de Janeiro, en habilidades tecnológicas avanzadas, con énfasis en aplicaciones para el servicio público, seguridad y derechos. En una segunda fase, las jóvenes actúan como tutoras para mujeres adultas de la zona, ampliando sus conocimientos.
"Sin escuchar, el discurso académico está vacío. Estar en el terreno, escuchar a la gente y construir con ella es lo que da sentido y efecto a nuestras acciones", concluyó.
:: Consulta la cobertura especial
En el tercer día (17/9) de la XI Semana de Posgrado de IOC, los debates sobre la formación académica traspasaron fronteras, abordaron la crisis climática y mostraron cómo es posible que la ciencia llegue a la sociedad a través de actividades de divulgación.
Con paneles dedicados a la movilidad internacional, emergencias ambientales y prácticas de extensión en programas de posgrado, el programa destacó el potencial de transformar la investigación en acción, ya sea a través de políticas públicas, juegos educativos o iniciativas de alfabetización digital.
Iniciando el programa del día, el panel ‘Relaciones Internacionales y Educación de Postgrado’ presentó experiencias, novedades y oportunidades de trabajo en el exterior para estudiantes de Postgrado. IOC.
La actividad contó con la presencia de Davi Nunes Resende, profesor de la Universidad de Aveiro, Portugal, y asesor de Relaciones Internacionales de la Vicerrectoría de Educación, Información y Comunicación de la Universidad de Aveiro.iocruz, Analice Braga.
La mediación estuvo a cargo del coordinador de Salud Global y Relaciones Internacionales de IOC, Carlos Eduardo Rocha, quien destacó las diferencias entre Fiocruz en el escenario global.

Según el investigador, aspectos como su presencia en todo el territorio nacional vinculada al Sistema Único de Salud (SUS), participación en centros colaboradores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y actividad en redes de investigación en el exterior fortalecen a la institución en convocatorias públicas y consorcios.
Rocha también presentó la Plataforma Internacional de Ciencia, Tecnología e Innovación en Salud (PICTIS) a los estudiantes de posgrado. La iniciativa es fruto de un convenio de cooperación entre la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), a través de la IOC, con la Universidad de Aveiro, Portugal. El proyecto ofrece oportunidades de movilidad a corto plazo, docencia, investigación y conexiones de innovación en colaboración con universidades y empresas europeas.
En una participación remota, Davi Nunes Resende habló sobre la Universidad de Aveiro, considerada una de las más innovadoras de Portugal, y reforzó que el acceso a los beneficios de PICTIS no depende de procesos complejos.
Según él, el estudiante simplemente necesita manifestar interés y ponerse en contacto a la dirección de correo electrónico oficial de la Coordinación de Salud Global y Relaciones Internacionales. IOC (Internacional@ioc.fiocruz.br) para que el equipo pueda realizar las derivaciones necesarias.

Cerrando el panel, Analice Braga presentó un panorama de los programas de financiamiento, como las becas Capes (DAAD, Cofecub y Fulbright) para programas de doctorado sándwich, con una convocatoria actualmente en curso y una nueva ronda programada para 2026. Citó alianzas ya establecidas con instituciones como Princeton, la Universidad de Illinois, la Red Pasteur, Amberes, la Sorbona y Leiden.
Al final, Carlos Eduardo Rocha animó a los estudiantes a sumarse.
"Existen oportunidades y muchas dependen de que los estudiantes den el primer paso, identifiquen socios, hablen con su asesor y se pongan en contacto con el coordinador de internacionalización", señaló.
El panel 'El papel de los estudios de posgrado en las emergencias climáticas' discutió el papel de la formación académica en IOC Ante la crisis ambiental y sus impactos en la salud y las políticas públicas.
El encuentro reunió al investigador del Laboratorio de Educación en Ambiente y Salud de IOC, Teresa Favre, y el asesor de la Vicepresidencia de Medio Ambiente, Cuidados y Promoción de la Salud de la FiocRuiz, Juliana Villardi. También participaron María Fernanda Lemos, investigadora de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (PUC-Rio), y Anamaria Aragão, auditora de actividades urbanas del Ministerio de las Ciudades.

Los ponentes enfatizaron la necesidad de acercar la formación académica a las decisiones que afectan la vida cotidiana. Esto implica transformar la investigación en datos y análisis que orienten a los gestores, crear cursos y proyectos interdisciplinarios en los programas de posgrado y fortalecer las redes de colaboración entre laboratorios e instituciones.
“Combatir el cambio climático es un esfuerzo global. Requiere movilización y acción intersectorial. No tiene sentido actuar solo, pero cada acción cuenta”, enfatizó Teresa.
En su discurso, Juliana Villardi contextualizó la agenda climática y de salud en el SUS y el FiocRuz argumenta que la investigación debe formar profesionales capaces de trabajar desde el laboratorio hasta la formulación de políticas. Cree que el debate debe trascender su enfoque exclusivo en las enfermedades y abarcar los determinantes sociales y ambientales que estructuran el riesgo.
"Cuando hablamos de clima, no podemos ignorar la biodiversidad ni la contaminación; se trata de la llamada triple crisis planetaria, en la que el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación están interconectados. Necesitamos integrar estos elementos para generar conocimiento, capacitar a las personas e innovar para promover la salud", señaló.
El público participó activamente, planteando preguntas sobre la vulnerabilidad social, la justicia climática y la participación comunitaria. Mateus Marques, doctorando en Biodiversidad y Salud, destacó el papel del océano en la regulación climática y abogó por una ciencia más integrada.
"Uno de los mayores contribuyentes al cambio climático que experimentamos hoy es el océano. Los gases de efecto invernadero fluyen hacia el mar y sus corrientes modulan el clima. Nuestra generación necesita abordar la investigación desde una perspectiva interdisciplinaria", reflexionó.
El programa de la tarde reforzó que la ciencia cobra pleno significado cuando sale del laboratorio y regresa a la sociedad. Este es el papel de la divulgación: un proceso formativo que conecta la docencia y la investigación con el público externo mediante programas, proyectos, cursos y eventos, para fomentar el diálogo y la transformación social.
En la mesa 'Enseñanza y Extensión en Estudios de Posgrado', la superintendente de Formación Académica en Extensión de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), Ana Inês Souza, presentó la extensión como principio constitucional y dimensión estructurante de la formación.
El coordinador general de cursos Lato sensu de Fiocruz, Mariana Souza, mostró cómo la Fundación viene consolidando esta práctica en los estudios de posgrado, valorando iniciativas que combinan aprendizaje, divulgación de la ciencia e impacto en los territorios.
“AFiocRuz ha llevado a cabo iniciativas de transformación social desde sus inicios, pero nunca se ha catalogado como extensión. Ahora es el momento de definir qué es y qué no es extensión, qué se puede y qué no se puede hacer, para que esta dimensión forme parte de la formación de los estudiantes con objetivos pedagógicos y de evaluación», explicó.

La presentación de iniciativas que surgen de los estudios de posgrado, toman forma en escuelas y comunidades y retornan a la sociedad en forma de productos concretos fue un momento destacado del programa.
En el curso de extensión “Prodigios de las Tecnologías Sociales Digitales en Salud” —o simplemente “Prodigios”—, jóvenes de Manguinhos y Maré desarrollan tecnologías, como juegos, sitios web y podcasts, para promover la salud en contextos de vulnerabilidad social.
Entre los resultados del proyecto se encuentra el juego "Casa de Ensueño", de Julianny Batista, de 19 años. El juego explora la vivienda saludable e invita a los jugadores a resolver problemas que afectan a los hogares y la vida de las personas, como plagas, goteras y moho. El participante incluso presentó el juego en la 77.ª Reunión Anual de la Sociedad Brasileña para el Avance de la Ciencia (SBPC).

Siguiendo combinando ciencia y juego, el proyecto recientemente aprobado 'Ciencia en Juego', coordinado por Roberta Olmo, transforma la experiencia del programa IOC + Escuelas en la formación del profesorado y materiales activos para la educación secundaria.
La propuesta es que estudiantes de posgrado creen, con ayuda de docentes de biología, física, química y educación física, juegos, dinámicas y recursos de bajo costo y fáciles de reproducir a lo largo del año escolar.
Al observar un escenario como el que hemos vivido en los últimos años, en el que la ciencia ha sido tan cuestionada, nos damos cuenta de lo precaria que aún es la alfabetización científica. Por lo tanto, es fundamental estrechar los vínculos entre la academia y la sociedad para evitar que las futuras generaciones digan que las vacunas no salvan vidas.
A continuación, el jefe del Laboratorio de Biología Molecular de Insectos de IOCRafaela Vieira Bruno presentó la extensión «Mosquitos y vinchucas en el aula: juegos educativos sobre enfermedades olvidadas». El proyecto utiliza juegos de mesa y desafíos interactivos para traducir, en un lenguaje accesible, el control de... Aedes aegypti y otros vectores en las escuelas de Río.

Entre los resultados del trabajo, Rafaela presentó 'Um jogo Zica', creado por alumnos en talleres escolares, y otros títulos como '12 Criadouros' y 'Cadê o Mosquito?', que enseñan el ciclo de vida del Aedes y fomentan acciones para eliminar criaderos.
"Dado que necesitamos que el público participe en el control de vectores, los juegos nos ayudan a interactuar con personas de diferentes edades y orígenes y a transformar la información en acción", resumió.
Cerrando la tarde, la investigadora Klena Sarges presentó el proyecto Logadas, una iniciativa de divulgación que promueve la alfabetización digital como puerta de entrada a la ciudadanía.
La iniciativa capacita a estudiantes de secundaria de Maré, Río de Janeiro, en habilidades tecnológicas avanzadas, con énfasis en aplicaciones para el servicio público, seguridad y derechos. En una segunda fase, las jóvenes actúan como tutoras para mujeres adultas de la zona, ampliando sus conocimientos.
"Sin escuchar, el discurso académico está vacío. Estar en el terreno, escuchar a la gente y construir con ella es lo que da sentido y efecto a nuestras acciones", concluyó.
Se permite la reproducción del texto sin fines de lucro siempre que se cite la fuente (Comunicação / Instituto Oswaldo Cruz)