Um artículo recién publicado por investigadores del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) en la revista científica internacional The Lancet Infectious Diseases presenta la primera secuenciación genética completa de un virus Zika vinculado a un caso de microcefalia en Brasil.
El virus secuenciado fue aislado en noviembre de 2015 del líquido amniótico de una mujer embarazada de Paraíba cuyo bebé fue diagnosticado con la malformación a través de un examen de ultrasonido. En ese momento, se informó al Ministerio de Salud sobre evidencias de que el virus podía atravesar la barrera placentaria y llegar al feto, lo que ayudó a orientar las investigaciones sobre el creciente número de casos de microcefalia en el país y su posible relación con el virus del Zika.
El hallazgo también fue citado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en una alerta sobre la posible asociación entre el virus y la malformación emitida el 1 de diciembre de 2015.
Mediante metagenómica, los investigadores obtuvieron la secuencia completa del genoma del virus Zika presente en la muestra. La secuenciación total demostró una homología del 97% al 100% con el genoma de la cepa asociada con el brote en la Polinesia Francesa en 2013.
El virus del Zika fue encontrado en el líquido amniótico más de dos meses después de que mujeres embarazadas mostraran síntomas de la enfermedad. Foto: Gutemberg Brito
"Decidimos utilizar la metagenómica para investigar no solo el virus del Zika, sino también la posible presencia de otros agentes infecciosos, como virus y bacterias, en el líquido amniótico. Los resultados de los análisis revelaron que las únicas secuencias obtenidas, en un número muy relevante, se alineaban con el genoma del virus del Zika. Los análisis filogenéticos de las secuencias obtenidas demostraron que el virus del Zika presente en el líquido amniótico era genéticamente muy similar a la cepa que circuló durante la epidemia ocurrida en la Polinesia Francesa en 2013, cuando también se identificó un aumento en la incidencia de malformaciones congénitas", afirma la viróloga Ana Bispo, jefa del Laboratorio de Flavivirus de IOC y uno de los coordinadores del estudio, junto al investigador Amílcar Tanuri, de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).
La investigación también contó con la participación de científicos del Instituto Nacional de Infectología Evandro Chagas (INI/Fiocruz) y el Instituto Nacional de Control de Calidad (INCQS/Fiocruz), en Río de Janeiro, y el Instituto de Investigaciones Profesor Joaquim Amorim Neto (Ipesq), en Paraíba.
Sobre el estudio
El artículo describe los análisis que se realizaron, en noviembre de 2015, en muestras de líquido amniótico de dos embarazadas de Paraíba cuyos fetos fueron diagnosticados con microcefalia mediante exámenes de ultrasonido.
En ambos casos, las pruebas moleculares detectaron la presencia de material genético del virus Zika en las muestras. Las pacientes presentaron síntomas de Zika entre la semana 10 y 18 del embarazo, más de dos meses antes de la recolección de líquido amniótico, que ocurrió en la semana 28. Para los científicos, la presencia del material genético del virus en el ambiente intrauterino tanto tiempo después de la fase aguda de la enfermedad sugiere una persistencia de la replicación viral, lo que podría explicarse en parte por la inmunidad inmadura del feto.
Aunque el virus del Zika fue el único agente encontrado en el líquido amniótico, aún se necesitan más estudios para confirmar que este virus es la única causa de microcefalia en estos casos, a pesar de que es la evidencia más sólida hasta la fecha. Necesitamos estudios urgentes para comprender los mecanismos biológicos implicados en la infección y su posible vínculo con malformaciones fetales, enfatiza Ana Bispo.
Una de las líderes de la investigación, la viróloga Ana Bispo, dice que el virus Zika desafía a la comunidad científica. Foto: Gutemberg Brito
La secuenciación completa del genoma del virus Zika fue posible a partir de muestras de uno de los casos. La secuencia del genoma del virus se ha depositado en el banco internacional de genoma GenBank, al que se puede acceder en línea. Mientras que la similitud con el linaje de la Polinesia Francesa que circulaba en 2013 era del 97% al 100%, la comparación con dos virus de África, identificados en Uganda y Senegal, mostró entre el 87% y el 90% de similitud.
Los científicos también construyeron árboles filogenéticos (que indican la proximidad genética entre microorganismos de forma similar a los árboles genealógicos, que indican grados de parentesco). El estudio también reveló que el virus Zika detectado en Brasil en una muestra de líquido amniótico es parte del linaje asiático, el mismo grupo filogenético que los virus detectados en las Américas, el sudeste asiático y las islas del Pacífico. Por otro lado, hay virus detectados en África, que son parte del linaje africano. Según los investigadores, el análisis filogenético indica que estos dos linajes han estado evolucionando de forma aislada durante más de 50 años.
Una comparación con los genomas de otros virus pertenecientes al género Flavivirus mostró que, genéticamente, los virus del Zika, incluida la cepa recientemente secuenciada, están más estrechamente relacionados con los virus de la encefalitis japonesa y de la fiebre amarilla que con los virus del dengue. El análisis no encontró evidencia de mutación en el virus aislado del líquido amniótico. “El virus del Zika plantea a la comunidad científica una serie de preguntas. Nuestro objetivo es contribuir a la investigación mundial y generar conocimiento relevante sobre el tema”, resume el virólogo.
Contribuciones anteriores de Fiocruzi
En 2015, Fiocruz creó la Oficina para el Enfrentamiento de Emergencias de Salud Pública de Importancia Nacional (ESPIN/Fiocruz), que tiene como objetivo aprovechar al máximo las capacidades y recursos con los que cuenta la institución para atender la necesidad de brindar respuestas objetivas al Ministerio de Salud y a la población frente a la situación de emergencia del dengue, chikungunya y zika en el país.
En noviembre de 2015, el IOC, a través del Laboratorio Flavivirus, realizó diagnósticos de laboratorio que confirmaron la presencia del genoma del virus Zika en muestras de líquido amniótico de dos embarazadas del estado de Paraíba, cuyos fetos presentaron microcefalia detectada mediante exámenes de ultrasonido. Con estas muestras se realizó un estudio sobre el genoma del virus publicado recientemente en la revista The Lancet Infectious Diseases.
En enero de 2016, Fiocruz anunció la creación del Kit NAT Discriminatorio para Dengue, Zika y Chikungunya. La innovación garantizará mayor agilidad para las pruebas realizadas en la red de laboratorios del Ministerio de Salud, además de reducir costos y permitir la sustitución de insumos extranjeros por un producto nacional. Idealizado por IOC y desarrollada en colaboración con el Instituto de Biología Molecular de Paraná (IBMP), la novedad cuenta con el apoyo de Fiocruz-Paraná, de FiocRuz-Pernambuco y el Instituto de Tecnología en Inmunobiológicos (Bio-Manguinhos/Fiocruza).
También en enero, FiocRuz-Paraná desarrolló un estudio que confirmó la transmisión interplacentaria del virus Zika tras analizar una muestra de la placenta de una embarazada de la región Nordeste, que presentó síntomas compatibles con infección por el virus y que sufrió un aborto retenido –cuando el feto deja de desarrollarse dentro del útero– en el primer trimestre del embarazo. La investigación se realizó en colaboración con la Pontificia Universidad Católica de Paraná (PUC-PR).
El 5 de febrero se anunció la identificación de partículas activas del virus Zika en muestras de saliva y orina de pacientes recolectadas durante la presentación de síntomas compatibles con la infección. El estudio pionero fue dirigido por el Laboratorio de Biología Molecular de Flavivirus de IOC, en colaboración con el Instituto Nacional de Infectología Evandro Chagas (INI/Fiocruz) y el Laboratorio de Mosquitos Transmisores de Hematozoos de IOC.
Esta fue la primera vez que se encontraron virus con potencial de causar infección en estos fluidos, lo que sugiere la necesidad de investigar la relevancia epidemiológica de posibles rutas alternativas de transmisión viral.
Um artículo recién publicado por investigadores del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz) en la revista científica internacional The Lancet Infectious Diseases presenta la primera secuenciación genética completa de un virus Zika vinculado a un caso de microcefalia en Brasil.
El virus secuenciado fue aislado en noviembre de 2015 del líquido amniótico de una mujer embarazada de Paraíba cuyo bebé fue diagnosticado con la malformación a través de un examen de ultrasonido. En ese momento, se informó al Ministerio de Salud sobre evidencias de que el virus podía atravesar la barrera placentaria y llegar al feto, lo que ayudó a orientar las investigaciones sobre el creciente número de casos de microcefalia en el país y su posible relación con el virus del Zika.
El hallazgo también fue citado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en una alerta sobre la posible asociación entre el virus y la malformación emitida el 1 de diciembre de 2015.
Mediante metagenómica, los investigadores obtuvieron la secuencia completa del genoma del virus Zika presente en la muestra. La secuenciación total demostró una homología del 97% al 100% con el genoma de la cepa asociada con el brote en la Polinesia Francesa en 2013.
El virus del Zika fue encontrado en el líquido amniótico más de dos meses después de que mujeres embarazadas mostraran síntomas de la enfermedad. Foto: Gutemberg Brito
"Decidimos utilizar la metagenómica para investigar no solo el virus del Zika, sino también la posible presencia de otros agentes infecciosos, como virus y bacterias, en el líquido amniótico. Los resultados de los análisis revelaron que las únicas secuencias obtenidas, en un número muy relevante, se alineaban con el genoma del virus del Zika. Los análisis filogenéticos de las secuencias obtenidas demostraron que el virus del Zika presente en el líquido amniótico era genéticamente muy similar a la cepa que circuló durante la epidemia ocurrida en la Polinesia Francesa en 2013, cuando también se identificó un aumento en la incidencia de malformaciones congénitas", afirma la viróloga Ana Bispo, jefa del Laboratorio de Flavivirus de IOC y uno de los coordinadores del estudio, junto al investigador Amílcar Tanuri, de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).
La investigación también contó con la participación de científicos del Instituto Nacional de Infectología Evandro Chagas (INI/Fiocruz) y el Instituto Nacional de Control de Calidad (INCQS/Fiocruz), en Río de Janeiro, y el Instituto de Investigaciones Profesor Joaquim Amorim Neto (Ipesq), en Paraíba.
Sobre el estudio
El artículo describe los análisis que se realizaron, en noviembre de 2015, en muestras de líquido amniótico de dos embarazadas de Paraíba cuyos fetos fueron diagnosticados con microcefalia mediante exámenes de ultrasonido.
En ambos casos, las pruebas moleculares detectaron la presencia de material genético del virus Zika en las muestras. Las pacientes presentaron síntomas de Zika entre la semana 10 y 18 del embarazo, más de dos meses antes de la recolección de líquido amniótico, que ocurrió en la semana 28. Para los científicos, la presencia del material genético del virus en el ambiente intrauterino tanto tiempo después de la fase aguda de la enfermedad sugiere una persistencia de la replicación viral, lo que podría explicarse en parte por la inmunidad inmadura del feto.
Aunque el virus del Zika fue el único agente encontrado en el líquido amniótico, aún se necesitan más estudios para confirmar que este virus es la única causa de microcefalia en estos casos, a pesar de que es la evidencia más sólida hasta la fecha. Necesitamos estudios urgentes para comprender los mecanismos biológicos implicados en la infección y su posible vínculo con malformaciones fetales, enfatiza Ana Bispo.
Una de las líderes de la investigación, la viróloga Ana Bispo, dice que el virus Zika desafía a la comunidad científica. Foto: Gutemberg Brito
La secuenciación completa del genoma del virus Zika fue posible a partir de muestras de uno de los casos. La secuencia del genoma del virus se ha depositado en el banco internacional de genoma GenBank, al que se puede acceder en línea. Mientras que la similitud con el linaje de la Polinesia Francesa que circulaba en 2013 era del 97% al 100%, la comparación con dos virus de África, identificados en Uganda y Senegal, mostró entre el 87% y el 90% de similitud.
Los científicos también construyeron árboles filogenéticos (que indican la proximidad genética entre microorganismos de forma similar a los árboles genealógicos, que indican grados de parentesco). El estudio también reveló que el virus Zika detectado en Brasil en una muestra de líquido amniótico es parte del linaje asiático, el mismo grupo filogenético que los virus detectados en las Américas, el sudeste asiático y las islas del Pacífico. Por otro lado, hay virus detectados en África, que son parte del linaje africano. Según los investigadores, el análisis filogenético indica que estos dos linajes han estado evolucionando de forma aislada durante más de 50 años.
Una comparación con los genomas de otros virus pertenecientes al género Flavivirus mostró que, genéticamente, los virus del Zika, incluida la cepa recientemente secuenciada, están más estrechamente relacionados con los virus de la encefalitis japonesa y de la fiebre amarilla que con los virus del dengue. El análisis no encontró evidencia de mutación en el virus aislado del líquido amniótico. “El virus del Zika plantea a la comunidad científica una serie de preguntas. Nuestro objetivo es contribuir a la investigación mundial y generar conocimiento relevante sobre el tema”, resume el virólogo.
Contribuciones anteriores de Fiocruzi
En 2015, Fiocruz creó la Oficina para el Enfrentamiento de Emergencias de Salud Pública de Importancia Nacional (ESPIN/Fiocruz), que tiene como objetivo aprovechar al máximo las capacidades y recursos con los que cuenta la institución para atender la necesidad de brindar respuestas objetivas al Ministerio de Salud y a la población frente a la situación de emergencia del dengue, chikungunya y zika en el país.
En noviembre de 2015, el IOC, a través del Laboratorio Flavivirus, realizó diagnósticos de laboratorio que confirmaron la presencia del genoma del virus Zika en muestras de líquido amniótico de dos embarazadas del estado de Paraíba, cuyos fetos presentaron microcefalia detectada mediante exámenes de ultrasonido. Con estas muestras se realizó un estudio sobre el genoma del virus publicado recientemente en la revista The Lancet Infectious Diseases.
En enero de 2016, Fiocruz anunció la creación del Kit NAT Discriminatorio para Dengue, Zika y Chikungunya. La innovación garantizará mayor agilidad para las pruebas realizadas en la red de laboratorios del Ministerio de Salud, además de reducir costos y permitir la sustitución de insumos extranjeros por un producto nacional. Idealizado por IOC y desarrollada en colaboración con el Instituto de Biología Molecular de Paraná (IBMP), la novedad cuenta con el apoyo de Fiocruz-Paraná, de FiocRuz-Pernambuco y el Instituto de Tecnología en Inmunobiológicos (Bio-Manguinhos/Fiocruza).
También en enero, FiocRuz-Paraná desarrolló un estudio que confirmó la transmisión interplacentaria del virus Zika tras analizar una muestra de la placenta de una embarazada de la región Nordeste, que presentó síntomas compatibles con infección por el virus y que sufrió un aborto retenido –cuando el feto deja de desarrollarse dentro del útero– en el primer trimestre del embarazo. La investigación se realizó en colaboración con la Pontificia Universidad Católica de Paraná (PUC-PR).
El 5 de febrero se anunció la identificación de partículas activas del virus Zika en muestras de saliva y orina de pacientes recolectadas durante la presentación de síntomas compatibles con la infección. El estudio pionero fue dirigido por el Laboratorio de Biología Molecular de Flavivirus de IOC, en colaboración con el Instituto Nacional de Infectología Evandro Chagas (INI/Fiocruz) y el Laboratorio de Mosquitos Transmisores de Hematozoos de IOC.
Esta fue la primera vez que se encontraron virus con potencial de causar infección en estos fluidos, lo que sugiere la necesidad de investigar la relevancia epidemiológica de posibles rutas alternativas de transmisión viral.
Se permite la reproducción del texto sin fines de lucro siempre que se cite la fuente (Comunicação / Instituto Oswaldo Cruz)